El presidente Javier Milei dio un duro discurso este viernes en el Mercosur, ante la atenta mirada del resto de los integrantes de la región.
«Si bien la responsabilidad del fracaso argentino cae en décadas de una política económica destructiva, el Mercosur y sus restricciones también ha sido un escollo para el progreso de los argentinos», lanzó.
«El Mercosur que nació con la idea de profundizar nuestros lazos comerciales terminó convirtiéndose en una prisión que no permite q sus pases miembros puedan aprovechar sus ventajas comparativas ni su potencial exportador», lanzó.
«Aceptemos que este modelo está agotado y busquemos una nueva fórmula que nos beneficie a todos para que podamos comercializar más y mejor», pidió.
«Este bloque no puede seguir siendo un cepo que limite a nuestros países. Debemos dejar atrás esta etapa caracterizada por la mera administración de acuerdo , el acceso de regulaciones y la implementación de normas que frenan el comercio interno y con el resto del mundo», agregó.
«Si el bloque no es un motor dinámico que facilite el comercio, que impulse la inversión y mejore la calidad de vida de todos los ciudadanos de nuestra región, ¿cuál es el sentido que tiene?», cuestionó el jefe de Estado.








