El periodismo argentino despide a una de sus personalidades más brillantes y una voz inconfundible. Ernesto Cherquis Bialo murió este viernes a los 85 años en una clínica de Núñez, tras una valiente batalla contra la leucemia.
Su partida marca el fin de una era en la comunicación deportiva, dejando un legado de más de seis décadas de crónicas, entrevistas y análisis que definieron la identidad del deporte nacional.
Los últimos momentos y el último adiós
El reconocido comunicador, que en 2025 había enfrentado un cuadro crítico de neumonía bilateral que derivó en leucemia, se despidió de su familia a través de un llamado telefónico y falleció acompañado por su esposa, Luisa.
- Velatorio: Se llevará a cabo este sábado 21 de marzo en la Legislatura porteña, donde recientemente (2024) había sido distinguido como «Personalidad Destacada».
A pesar de la gravedad de su diagnóstico, Cherquis Bialo mantuvo su optimismo hasta el final, llegando a calificar su recuperación temporal a principios de año como un «milagro».
Una trayectoria de leyenda
Nacido en Montevideo en 1940, pero argentino por adopción y vocación, Cherquis Bialo construyó una carrera monumental que lo llevó desde las redacciones gráficas hasta la vocería de la AFA.
- El Gráfico: Firmó más de 1.200 notas como «Robinson». Fue director editorial (1982-1990).
- Coberturas: 144 títulos mundiales de boxeo, múltiples Juegos Olímpicos y Mundiales de fútbol.
- Entrevistas: Charlas íntimas con figuras de la talla de Muhammad Ali, Pelé y Diego Maradona.
- Radio y TV: Conductor de La Oral Deportiva; panelista en Tribuna Caliente y C5N.
- AFA: Vocero y Director de Medios entre 2008 y 2016 (Gestiones de Grondona y Segura).
El hombre detrás del seudónimo
Cherquis Bialo no solo era un periodista; era un docente y un narrador de historias. Ganador de cuatro premios Martín Fierro, un Konex y un Fioravanti, su capacidad para analizar el fenómeno social del deporte lo distinguió de sus pares. Su voz, siempre pausada y cargada de anécdotas, se convirtió en una referencia obligada para entender el «detrás de escena» del poder en el fútbol argentino.
«Estamos combatiendo al dragón con quimioterapia», había dicho a principios de 2026, demostrando que su lucidez y su manejo del lenguaje permanecieron intactos hasta sus últimos días.








