San Martín de Tucumán rescató un punto de oro en su visita a San Martín de San Juan. En un partido donde el fútbol brilló por su ausencia pero sobró carácter, el equipo de Andrés Yllana igualó 1-1 gracias a un gol en la última jugada del encuentro.
Crónica de un primer tiempo para el olvido
El planteo inicial de Yllana, repitiendo el once que venció a Chicago, no funcionó en territorio sanjuanino. El «Verdinegro» madrugó al equipo tucumano y desnudó falencias defensivas tempranas.
Apenas comenzado el juego, Federico Murillo puso el 1-0 tras una jugada colectiva que encontró a la defensa tucumana estática.
El tridente local (Mercado, Acosta y González) anuló por completo a Kevin López, dejando al equipo «largo» y sin conexión entre líneas.
Durante los primeros 45 minutos, el «Santo» abusó del pelotazo y perdió casi todas las segundas pelotas.
El cambio de cara en el complemento
Para el segundo tiempo, el ingreso de Matías García (por Cisnero) le dio al equipo la pausa y el criterio que le faltaban. San Martín empezó a empujar y a generar peligro, principalmente a través de la velocidad de Lautaro Ovando.
Cuando el partido se moría y la eficacia de Facundo Pons parecía condenar al equipo a la derrota, apareció la mística. En la última jugada de la noche, tras una pelota parada, Jorge Juárez encontró el balón en el área y firmó el 1-1 definitivo.
Un empate con sabor a victoria por el contexto, aunque deja un llamado de atención sobre la dependencia de la «fortuna» y el empuje de último minuto.








