El jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, brindó detalles del operativo en una entrevista con LV12. Entre 80 y 90 personas participan de los rastrillajes en el Ñuñorco Grande, donde se montó una base para intensificar las tareas.
La búsqueda de Raúl Moyano continúa este martes en el cerro Ñuñorco Grande, en la zona de El Mollar, con un amplio despliegue de fuerzas de seguridad, rescatistas y baqueanos. Ante las dificultades del terreno y las condiciones meteorológicas de los últimos días, se instaló un campamento en altura para extender los rastrillajes.
En una entrevista con LV12, el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, explicó que entre 80 y 90 personas trabajan para encontrar al docente, desaparecido desde el lunes 12 de octubre.
“Ahora se hizo un sector de acampe donde vamos a permanecer cuatro o cinco días en la zona allá arriba para ver si finalmente damos con vida con el docente”, señaló.
Un amplio operativo en el Ñuñorco Grande
De las tareas participan efectivos de la Policía de Tucumán, bomberos, Gendarmería, otras fuerzas nacionales y baqueanos que conocen la montaña.
“Nosotros tenemos varios equipos trabajando en el lugar para ver si finalmente llegamos a un final feliz con esto”, sostuvo Girvau.
Uno de los principales obstáculos desde el comienzo del operativo fue el clima. Las condiciones adversas complicaron los desplazamientos y limitaron la utilización de algunos recursos tecnológicos.
“Venimos de tiempo muy complicado. La situación viene siendo compleja y complicada en cuanto al tiempo”, explicó el jefe policial.
La señal del celular orientó los rastrillajes
Uno de los datos considerados relevantes fue el registro de una señal del teléfono celular de Moyano, que permitió delimitar un sector para concentrar parte de las tareas.
“Realmente sí impactó una señal, por eso marcamos un lugar del cerro donde ya el personal policial, con la gente que ha subido, tiene delimitado un sector donde tenemos que llegar y comenzar a hacer el rastrillaje”, indicó Girvau.
Debido a la extensión y las características de la montaña, los equipos deben avanzar de manera organizada, identificando cada área recorrida para evitar que queden lugares sin revisar.
“El lugar es muy amplio, es fácil desorientarse allá arriba, así que tenemos que ser precisos en la búsqueda, ir marcando sector por sector por dónde va pasando el equipo de rescate”, agregó.
El mal tiempo condicionó el uso de drones y helicópteros
Girvau explicó que estaba previsto incorporar drones térmicos y apoyo aéreo, pero las condiciones meteorológicas impidieron desplegar estos recursos con normalidad.
“Nosotros tenemos, pero la inclemencia del tiempo no nos estaba permitiendo. Además, hay que ver el sector donde falta rastrillar, que es una zona muy complicada”, manifestó sobre la utilización de drones.
También señaló que se había contemplado el uso de un helicóptero, aunque el clima impidió concretar los vuelos.
Frente a estas limitaciones, el conocimiento de los baqueanos resulta fundamental para definir los horarios, caminos y sectores por los que pueden avanzar los grupos de búsqueda.
Permanecerán hasta cinco días en la montaña
Para evitar perder varias horas diarias en los desplazamientos, los responsables del operativo resolvieron instalar un campamento en altura. De esta manera, los equipos podrán permanecer entre cuatro y cinco días en la zona y aprovechar más tiempo para recorrer el terreno.
Girvau describió al Ñuñorco Grande como un lugar de difícil acceso, atravesado por numerosos senderos y sectores donde resulta complejo desplazarse.
Hasta el momento de la entrevista, no se había informado el hallazgo de pertenencias u otros elementos que pudieran vincularse con Moyano.
Pese al tiempo transcurrido y las dificultades que presenta la montaña, el operativo continuará activo.
“La Policía va a seguir, los bomberos van a seguir, los baqueanos, la gente de Gendarmería, que también se sumó a la búsqueda. Espero que podamos llegar a tener buenas novedades”, concluyó Girvau.





