El Santo perdía 2-0 en La Ciudadela, pero reaccionó en los minutos finales y terminó ganando 3-2 con un doblete de Bruno Cabrera y un golazo de “Caco” García. Quedó a dos puntos de la zona de clasificación cuando restan seis por disputar.
San Martín protagonizó una remontada inolvidable en La Ciudadela y consiguió una victoria clave para mantener viva la ilusión de ingresar al Reducido. El equipo tucumano perdía 2-0 ante Midland, pero reaccionó en el tramo final y se impuso 3-2 en un partido que parecía prácticamente perdido.
El resultado le permitió al conjunto dirigido por Alejandro Orfila quedar a dos puntos de los puestos de clasificación, con seis unidades todavía en juego. Una situación muy diferente a la que atravesaba cuando Midland tenía dos goles de ventaja y el final de la temporada comenzaba a acercarse sin respuestas.
Isaías Andrada y Genaro Cepeda habían marcado para la visita. Sin embargo, Matías “Caco” García inició la reacción a los 78 minutos y Bruno Cabrera, con dos goles sobre el cierre, completó una remontada que desató el festejo de los hinchas.
Midland golpeó y San Martín volvió a quedar contra las cuerdas
El Santo volvió a encontrarse con varios de los problemas que arrastró durante buena parte de la temporada. Midland aprovechó sus oportunidades y, con los goles de Andrada y Cepeda, consiguió una ventaja de 2-0 que dejó al equipo tucumano en una situación límite.
Con el Reducido cada vez más lejos, San Martín necesitaba una reacción inmediata.
Y esta vez llegó.
A los 78 minutos, “Caco” García convirtió el descuento con un potente remate y cambió el desarrollo del encuentro. El gol impulsó al Santo, que se lanzó definitivamente en busca del empate.
A los 85 minutos apareció Bruno Cabrera para marcar el 2-2. Cuando el partido ingresaba en tiempo adicional y parecía que San Martín debía conformarse con un punto, el defensor volvió a convertir.
A los 92 minutos, Cabrera marcó el 3-2 y completó una remontada que minutos antes parecía imposible.
“Caco” García cambió el partido
Uno de los protagonistas de la reacción fue Matías “Caco” García. El mediocampista comenzó el encuentro entre los suplentes, pero su ingreso terminó siendo determinante.
Además de convertir el primer gol del Santo, le dio mayor impulso al equipo en un momento en el que necesitaba respuestas para evitar una derrota que podía resultar decisiva.
Su actuación también abrió interrogantes sobre las decisiones de Alejandro Orfila, especialmente de cara a los dos compromisos que quedan por disputar.
El entrenador había apostado nuevamente por futbolistas como Santiago Briñone, Agustín Graneros y Gabriel Carabajal, mientras que Alan Cisnero, que llegaba con molestias físicas, solamente pudo permanecer alrededor de media hora en cancha.
La remontada terminó modificando el resultado, pero el desarrollo volvió a exponer aspectos que San Martín deberá corregir si pretende alcanzar su objetivo.
San Martín quedó a dos puntos del Reducido
Más allá de las dificultades, la victoria tuvo un enorme valor desde lo deportivo y anímico.
Antes de la reacción, el Santo estaba cerca de quedar prácticamente sin margen en la pelea. Después del 3-2, quedó a dos puntos de la zona de Reducido cuando todavía restan seis unidades en disputa.
El panorama continúa siendo exigente y San Martín ya no tiene demasiado margen para dejar puntos en el camino.
La remontada frente a Midland demostró que el equipo todavía tiene capacidad para reaccionar, aunque también volvió a mostrar la irregularidad que lo acompañó durante gran parte de la temporada.
Ahora tendrá dos partidos para intentar transformar una noche épica en el comienzo de un cierre diferente. San Martín sigue con vida y vuelve a depender de lo que pueda hacer en las últimas fechas para mantener intacta la ilusión de pelear por el ascenso.





