La Confederación General del Trabajo volverá a ganar las calles este miércoles con una convocatoria en Plaza de Mayo que apunta a marcar posicionamiento frente al rumbo económico del gobierno de Javier Milei.
La movilización, prevista para las 15, se realiza en la antesala del Día del Trabajador y busca exhibir capacidad de organización y peso político del movimiento sindical en un contexto de creciente tensión social.
Desde la central obrera anticiparon que el acto estará atravesado por críticas a la política económica, con eje en el impacto sobre el empleo, el salario y la actividad productiva. En ese marco, cuestionarán el cierre de industrias, la caída del poder adquisitivo y el aumento de la desocupación.
El documento que se leerá durante la jornada llevará por título “El trabajo es con derechos o es esclavo” y no solo apuntará contra el oficialismo, sino que también incluirá un llamado a distintos sectores de la oposición para articular una defensa más activa de los derechos laborales, la soberanía y la justicia social.
Los ejes de la protesta
Entre los principales reclamos que impulsan la movilización se destacan:
- Reforma laboral: la CGT reafirma su rechazo a los cambios impulsados por el Gobierno, especialmente tras la reciente decisión judicial que dejó sin efecto la cautelar que frenaba su implementación.
- Pérdida del poder adquisitivo: los gremios advierten que la inflación real que enfrentan los trabajadores supera los índices oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos y que las paritarias no logran recomponer los salarios.
- Situación del empleo: la central sindical alerta sobre el deterioro del mercado laboral, con pérdida de puestos de trabajo y dificultades en sectores productivos.
Un gesto simbólico en la previa del 1° de mayo
La jornada comenzará con un homenaje al Papa Francisco, destacando su mensaje social y su postura en defensa del trabajo en un contexto de crisis.
La movilización se perfila como una nueva señal de tensión entre el Gobierno y el movimiento obrero organizado, en un escenario donde las disputas por el rumbo económico y laboral ocupan el centro de la agenda pública.








