El doctor Jerónimo Cossio, jefe de la Unidad de ACV del Hospital Padilla dijo cuáles son los síntomas y cómo prevenir un ACV.
El accidente cerebrovascular que sufrió Alejandra «Locomotora» Oliveras reavivó la conversación sobre la importancia de la detección precoz y la atención médica inmediata en estos casos. El doctor Jerónimo Cossio, jefe de la Unidad de ACV del Hospital Padilla, explicó cuáles son los síntomas más frecuentes y cómo debemos actuar ante un Ataque Cerebrovascular.
«En primer lugar, hay que entender que se trata de una patología que es frecuente, no es una rareza, el ACV tiene una injerencia que se encuentra un poco por debajo del infarto cardíaco. Uno de los problemas más importantes en esta patología es el desconocimiento poblacional, entonces eso hace que muchas veces la consulta sea lenta o muy tarde y al ser una patología tiempo dependiente, se trata de un elemento fundamental», dijo.
Está dentro de las patologías donde actuar de manera más temprana o muy temprana impacta muchísimo en la mortalidad o en las secuelas que pueda dejar la patología
«La consulta debe ser inmediata, ante la mínima sospecha, aun cuando sea un caso leve no debemos esperar al día siguiente, no es una patología que debamos sacar un turno en un consultorio y esperar ese turno o ir a dormirnos y tomarnos una pastilla para bajar la presión con el objetivo de ver qué pasa después, sino que la consulta debe ser en ese momento», agregó.
«Un ACV siempre lo tenemos que pensar como un cuadro neurológico que se instala súbitamente, los síntomas van a depender del territorio cerebral afectado, pero la mayoría de las personas consultan por la pérdida de fuerza en alguna parte del cuerpo sea en lado derecho o en el lado izquierdo de instalación súbita, pérdida o disminución de sensibilidad en alguna parte del cuerpo también de instalación súbita, un trastorno del lenguaje en el sentido que una persona no puede expresar lo que quiere decir, no puede entender lo que se le está o tiene un lenguaje muy trabado», indicó el especialista.
Todas esas cosas nos tienen que hacer pensar que puede haber un ACV, no quiere decir que lo sea, pero si debemos tenerlo muy presente de entrada.
Respecto al vínculo que existe entre la migraña y el ACV: «Existe un vínculo, no es un vínculo muy claro o muy fuerte, no es algo que sea frecuente en las personas que tienen migraña. La migraña es una patología muy frecuente, afecta a casi el 12% de la población, pero en muy raros casos la persona con migraña va a tener un ACV asociado a su migraña, si existe una asociación estadística, pero muy leve».
«Un dolor de cabeza que aparece súbitamente y es muy intenso, también nos podría hacer pensar de un ACV, por eso siempre pensamos en un dolor de cabeza que es diferente al dolor anterior y por más probable que sea en su migraña, debemos tenerlo en cuenta porque puede ser otra patología», añadió.
Cómo prevenir un ACV
«En la prevención por supuesto es muy importante el tratamiento de la hipertensión crónica, de la diabetes, el sobrepeso, la obesidad, el tabaquismo y todas esas cosas para evitar que ocurra un ACV, pero en el momento que uno tenga síntomas, por más que sean síntomas menores, no debemos tomar ninguna medicación», explicó.
Y continuó: «En primer lugar, porque no sabemos bien a qué patología corresponde de inicio porque puede ser un ACV de tipo isquémico o de tipo hemorrágico y, por ejemplo, el uso de aspirina en el caso de un ACV hemorrágico puede ser un problema».
«Tampoco hay que bajar la presión arterial porque cuando ocurre un ACV habitualmente sube la presión arterial con el objetivo de mantener un flujo sanguíneo más estable, lo cual en ese momento conviene tener la presión arterial un poquito alta, obviamente dentro de valores que nosotros los manejamos dentro de la internación», finalizó. -LV 12-








