La Selección argentina comenzó con el pie derecho la defensa del título mundial al vencer con autoridad por 3 a 0 a Argelia en Kansas City, en su debut por el Grupo J del Mundial 2026. La gran figura de la noche fue, una vez más, Lionel Messi, autor de los tres goles de la Albiceleste y protagonista de una actuación histórica.
El capitán argentino marcó su primer hat-trick en una Copa del Mundo y alcanzó una marca que lo ubica entre los máximos goleadores de la historia de los Mundiales. Con una actuación determinante, fue el líder futbolístico de un equipo que dominó el encuentro de principio a fin y dejó una imagen convincente en su estreno.
Argentina tomó el control desde los primeros minutos y encontró rápidamente los caminos para lastimar a un rival que apostó por cerrarse en defensa. Messi abrió el marcador en la primera mitad y amplió la diferencia en el complemento con dos definiciones que desataron la euforia de los miles de hinchas argentinos presentes en el estadio.
A los 34 minutos del segundo tiempo, Lionel Scaloni decidió reemplazar al rosarino por Nicolás Paz. La salida del capitán generó una de las postales más emotivas de la jornada: todo el estadio se puso de pie para despedirlo con una ovación que se extendió durante varios minutos.
Más allá de la contundencia del resultado, el cuerpo técnico también se llevó conclusiones positivas desde lo colectivo. La Selección mostró solidez defensiva, buen funcionamiento en el mediocampo y una clara superioridad frente al conjunto africano.
Con estos tres puntos, Argentina comienza de la mejor manera su camino en el Mundial y ya pone la mira en su próximo compromiso. El lunes enfrentará a Austria en busca de una nueva victoria que la acerque a la clasificación a los octavos de final.
La ilusión albiceleste está en marcha y, una vez más, Messi fue el encargado de encenderla.








