El oficialismo ha puesto en marcha la maquinaria legislativa con un objetivo claro: sancionar la reforma laboral durante el segundo tramo de las sesiones extraordinarias de febrero. Tras un cierre de 2025 intenso, el equipo de Javier Milei ya inició los contactos informales para blindar los votos necesarios en ambas cámaras.
El próximo viernes será un día bisagra con la reunión de la mesa política para definir la estrategia final. Mientras tanto, los «armadores» del Gobierno ya están en el territorio:
- Diego Santilli (Ministro del Interior): Lidera una gira federal que empezó en Chubut y seguirá por Cuyo y el Chaco.
- Patricia Bullrich: Confirmó que el proyecto está «abierto a modificaciones». El Gobierno aprendió de la Ley Bases y está dispuesto a ceder para ganar.
- Martín Menem: Trabaja en Diputados para consolidar la base de aliados y peronistas disidentes.
En la Cámara Alta, el oficialismo parte de una base de 21 votos. Para alcanzar el quórum y la mayoría, necesita sumar 16 voluntades más. El apoyo del tucumano Osvaldo Jaldo se perfila como uno de los más firmes, consolidando su perfil de aliado estratégico tras ser el primero en romper el bloque peronista el año pasado.
El principal obstáculo: La «Caja» de las Provincias
No todo es consenso. Los gobernadores, incluso los más cercanos, tienen una preocupación central: el impacto fiscal.
- Pérdida por Ganancias: Las provincias calculan que dejarían de percibir más de $1 billón debido a las reducciones impositivas a empresas planteadas en la reforma tributaria encubierta que acompaña el proyecto.
- Monedas de cambio: Para compensar, el Gobierno ofrece Aportes del Tesoro Nacional (ATN), obras específicas o cambios en leyes clave, como la de Glaciares, que interesa particularmente a las provincias mineras.
Qué propone la UCR?
El radicalismo no solo firmó el dictamen, sino que busca reflotar puntos de su propia autoría:
- Eliminación de cuotas solidarias (aportes obligatorios a sindicatos).
- Creación de un Fondo de Cese Laboral (inspirado en el modelo de la UOCRA).
¿Sale la ley?
El panorama es optimista para la Casa Rosada, pero el resultado final dependerá de cuánto esté dispuesto el Ejecutivo a retocar el capítulo tributario. Los gobernadores de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe encabezan la resistencia por los recursos coparticipables, lo que podría dilatar la discusión si no hay una compensación clara.








