El Senado de la Nación aprobó este jueves, por unanimidad, el proyecto que propone reorganizar la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán mediante la creación de dos salas y la incorporación de un nuevo magistrado. La iniciativa recibió 61 votos afirmativos y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados.
La propuesta apunta a modificar la estructura de un tribunal que actualmente concentra la revisión de causas federales provenientes de Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca, una jurisdicción que en los últimos años experimentó un importante crecimiento en la cantidad y complejidad de expedientes.
Entre los principales cambios previstos se encuentra la división de la Cámara en dos salas de funcionamiento paralelo y la ampliación de su integración, que pasará de cinco a seis jueces. Según los impulsores del proyecto, la medida permitirá agilizar la resolución de causas y mejorar la capacidad operativa del tribunal.
Durante el debate en el recinto, las senadoras tucumanas Sandra Mendoza y Beatriz Ávila destacaron la necesidad de adecuar la estructura judicial a las demandas actuales de la región. Ambas coincidieron en que la reforma busca reducir demoras y fortalecer la respuesta de la Justicia Federal en materias sensibles como narcotráfico, trata de personas, corrupción y delitos informáticos.
De acuerdo con el esquema aprobado, cada sala contará con dos magistrados y un mecanismo de intervención para resolver eventuales discrepancias en las decisiones judiciales.
Respecto del aspecto presupuestario, el proyecto establece que la creación del nuevo cargo será financiada con recursos del Poder Judicial de la Nación, mientras que su puesta en funcionamiento quedará supeditada a la disponibilidad presupuestaria correspondiente.
La iniciativa surgió tras varios años de reclamos de distintos sectores judiciales y políticos que advertían sobre la necesidad de modernizar la estructura de la Cámara Federal tucumana. En caso de obtener sanción definitiva en Diputados, el tribunal tendrá un plazo de 90 días para adecuar su funcionamiento interno y reglamentar el nuevo sistema de trabajo.
Con esta reforma, Tucumán se sumaría a otras jurisdicciones federales del país que ya cuentan con cámaras organizadas en salas, un modelo que busca optimizar la gestión judicial y acelerar la resolución de expedientes.








