El Gobierno Nacional formalizó el llamado a Sesiones Extraordinarias en el Congreso, iniciando un período legislativo intenso y urgente que se extenderá hasta fin de año. La convocatoria, oficializada mediante el Decreto 865/2025 firmado por el presidente Javier Milei, obliga al Poder Legislativo a sesionar en un plazo de tres semanas para debatir un paquete de reformas clave para el plan económico.
El Congreso, reconfigurado tras la renovación de bancas, se prepara para el desafío de negociar la aprobación de las leyes más sensibles en un contexto de extrema fragmentación política.
Plazo y agenda oficial: la Casa Rosada fija prioridades
El decreto establece que el período extraordinario se desarrollará desde el miércoles 10 de diciembre hasta el sábado 30 de diciembre de 2025. El temario es amplio, pero la Casa Rosada ha marcado tres proyectos como prioritarios e innegociables para su aprobación antes del cambio de año:
- Presupuesto 2026: El desafío central del oficialismo. El proyecto prevé un crecimiento del PBI del 4,5% y un superávit primario del 2,2%, siendo la herramienta económica fundamental para la gestión.
- Ley de Inocencia Fiscal: Busca otorgar protección a los ahorristas que blanqueen fondos, blindándolos de futuras regulaciones y garantizando que puedan utilizar su dinero sin demostrar su origen.
- Modernización Laboral: Incluiría modificaciones profundas en vacaciones, indemnizaciones, jornada de trabajo y modalidades de contratación. Se espera que ingrese por el Senado.
Además de estos puntos principales, la agenda incluye la Reforma del Código Penal (buscando endurecer penas y limitar excarcelaciones), modificaciones a la Ley de Glaciares para habilitar inversiones mineras, y el Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria.
La batalla de los votos y la mesa de negociación
La urgencia del Gobierno contrasta con la fragilidad de su base legislativa. Tras la renovación, La Libertad Avanza se consolidó como primera minoría, pero está lejos de tener el quórum propio, lo que obliga a intensificar las negociaciones con los bloques “dialoguistas” y los gobernadores provinciales.
El oficialismo dispuso un “tridente” negociador para asegurar los respaldos:
- Martín Menem: Como jefe de los negociadores en la Cámara de Diputados.
- Diego Santilli: Enfocado en articular los acuerdos con los gobernadores.
- Patricia Bullrich: Como figura central en el Senado, donde liderará el debate de la Reforma Laboral.
El éxito de las Extraordinarias dependerá de la capacidad del oficialismo para ceder y consensuar en comisiones, un paso previo e indispensable para que el mega paquete de leyes llegue al recinto antes de que finalice el año.








