Un hallazgo estremecedor sacudió la tranquilidad de la zona rural de Aguilares la noche del pasado lunes. El cuerpo de un hombre, identificado como Javier Ariel Sarmiento (50), fue encontrado sin vida en un paraje conocido como “Camino Viejo”, un sector rodeado de cultivos de soja y caña de azúcar.
El caso, que destaca por su extrema violencia, está bajo la lupa de la Unidad Fiscal de Homicidios de Concepción.
El cadáver fue divisado alrededor de las 23:00 h por dos pescadores que circulaban por la zona. Al notar la presencia del cuerpo, dieron aviso inmediato a las autoridades. Las primeras pericias arrojaron datos inquietantes sobre el ataque. El cuerpo fue encontrado boca abajo y presentaba dos fuertes golpes en la nuca. Su mano derecha fue cercenada con un “corte limpio”. Al momento del hallazgo, el miembro amputado no se encontraba en la escena.
Los investigadores creen que Sarmiento fue víctima de un ataque sorpresa por la espalda, ya que no se encontraron signos de defensa o lucha previa en el lugar.
Las últimas horas de la víctima
La reconstrucción del lunes de Sarmiento permite acotar el margen de tiempo en que ocurrió el crimen:
- 19:00 h: Javier se retiró de la casa de su hermano, ubicada en la zona, con la intención de caminar hacia la vivienda que compartía con su hermana.
- Trayecto fatal: Nunca llegó a destino. El camino que debía recorrer atraviesa las fincas donde finalmente fue hallado.
- 23:00 h: Los pescadores descubren el cuerpo y se inicia el despliegue policial.
Estado de la investigación
El fiscal Fabián Assad coordinó el trabajo del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) en el lugar para recolectar muestras biológicas y rastros.
Durante la mañana de este martes, se llevan a cabo intensas búsquedas en los alrededores del “Camino Viejo” con el objetivo de encontrar la mano amputada y el arma del crimen.
Los restos fueron trasladados a la Morgue de la Capital para determinar de forma fehaciente la causa de muerte y si existen otras lesiones internas.
Por el momento, no hay detenidos y el móvil del asesinato permanece bajo reserva mientras se analizan los vínculos de la víctima y sus movimientos recientes.








