Acabo de terminar la nouvelle de Stefan Zweig “Carta de una desconocida” cuya trama es muy sencilla: una mujer que ha estado enamorada toda su vida de un hombre le envía una carta confesando su pasión duradera.
Toda la carta funciona bajo la premisa de que para el hombre esa mujer es una completa desconocida.
Ese contraste le da el pulso a la narración, retratando lo que sucede entre un amor ciego frente a alguien ciego ante el amor.
En ese sentido uno se da cuenta que las relaciones muchas veces son asimétricas: donde uno recibe mucho el otro, quizás, recibe poco o directamente no recibe nada.
La huella sobre la mujer de las pocas interacciones que tiene con ese hombre amado son cicatrices imborrables, que se hacen sentir en cada momento y cuyo aliento atraviesa toda la narración de su carta.
La huella sobre el hombre es cercana al olvido, como uno trata a las cosas insignificantes.
También otro tema que trata esta nouvelle, y que es vecino a las consideraciones anteriores, es que hay encuentros que marcan a fuego, que son imborrables, que incluso la voluntad pretende prolongar a contramano de todas las fuerzas del olvido.
Cuando era chico pensaba, muy ingenuamente, que no hay catástrofe lo suficientemente grande como para no poder ser superada. Y la verdad es que si existen, obviamente no son acontecimientos que sucedan todos los días, pero cuando suceden congelan a la persona como si le hubiera caído un rayo encima.
En todo caso, si algo enseña este cuento largo, si es que un cuento debiera enseñar algo, es que la posibilidad de dejar huella no depende de uno, ni de lo que hace, sino de cómo los otros se apropian de lo mucho o lo poco que hacemos.
Por eso es imprevisible si uno dejara una huella permanente a la manera de una cicatriz o simplemente será un raspón temporal que se olvida a las horas de haberlo sufrido.
*Reseñas es un programa de lectura compartida y escritura en voz alta de la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, que desde hace dos años pone libros, autores e ideas en conversación con la comunidad. IG @bposvaldobayer. Esta reseña fue realizada por @ignaciojavierpereyra





