El episodio ocurrió durante el Congreso Nacional de la Juventud de La Libertad Avanza. Militantes golpearon con palos y patadas una réplica del edificio legislativo como protesta contra el gasto político. Jaldo, Acevedo y dirigentes de diferentes espacios cuestionaron la acción.
Un video protagonizado por jóvenes de La Libertad Avanza (LLA) durante un encuentro partidario en Tucumán generó una fuerte controversia política. En las imágenes se observa a un grupo de militantes golpeando con palos y patadas una maqueta de la Legislatura provincial hasta destruirla, una acción que fue presentada por sus impulsores como una protesta simbólica contra el costo del Poder Legislativo tucumano.
El episodio ocurrió en el marco del Congreso Nacional de la Juventud de La Libertad Avanza, realizado el sábado en el Hotel Catalinas Park de San Miguel de Tucumán, que reunió a dirigentes y militantes del espacio.
La grabación comenzó a circular posteriormente en redes sociales acompañada por un mensaje que cuestionaba el gasto de la Legislatura y anticipaba la intención de LLA de modificar su funcionamiento en caso de llegar al gobierno provincial en 2027.
La escena provocó cuestionamientos desde el oficialismo provincial, sectores opositores e incluso dirigentes vinculados al espacio libertario.
Jaldo cuestionó el video
El gobernador Osvaldo Jaldo fue uno de los primeros dirigentes en pronunciarse públicamente y sostuvo que las críticas al funcionamiento o al presupuesto de la Legislatura no justifican una acción de esas características.
El mandatario calificó el episodio como una “agresión deliberada” contra uno de los poderes del sistema democrático y reivindicó el papel institucional de la Legislatura provincial.
También se manifestó el vicegobernador y presidente de la Legislatura, Miguel Acevedo, quien expresó su rechazo a cualquier forma de violencia contra las instituciones democráticas.
Acevedo sostuvo que las diferencias y cuestionamientos forman parte de la democracia, pero planteó que deben canalizarse a través del debate institucional y dentro de un marco de respeto. Además, posteriormente invitó a los jóvenes que participaron del episodio a debatir sobre el funcionamiento de la Cámara.
El rechazo del oficialismo provincial
Desde el bloque Justicialista, Roque Tobías Álvarez cuestionó la destrucción simbólica del edificio y consideró que la Legislatura representa a las diferentes expresiones políticas elegidas por los tucumanos.
La legisladora Carolina Vargas Aignasse, también del oficialismo, vinculó el episodio con una forma de hacer política basada, según su interpretación, en la confrontación y sostuvo que no debe naturalizarse la violencia como mecanismo de expresión política.
Dirigentes cercanos a LLA también tomaron distancia
Las críticas no se limitaron al peronismo. Claudio Viña, presidente del bloque Compromiso Tucumán e integrante de un espacio que se incorporó recientemente a La Libertad Avanza, tomó distancia de lo ocurrido pese a haber participado del Congreso.
Viña aclaró que no estuvo presente durante la destrucción de la maqueta y afirmó que ningún hecho de vandalismo o violencia, sea real o simulado, cuenta con su aprobación.
El legislador sostuvo además que cuestionar el funcionamiento o las políticas de un poder del Estado no habilita a promover su destrucción y señaló que los cambios deben canalizarse mediante el voto y posteriormente a través de políticas orientadas a lograr mayor austeridad y eficiencia.
También José Seleme, de Avanza Tucumán, cuestionó la acción. Si bien consideró legítimo discutir una reducción del costo de la política y del empleo público, sostuvo que eso no justifica una representación simbólica de la destrucción de un poder del Estado.
Cuestionamientos desde otros espacios opositores
La legisladora Silvia Elías de Pérez, de Valores para Tucumán, expresó preocupación por el mensaje transmitido por jóvenes que participan activamente en política. Señaló que es legítimo cuestionar el funcionamiento de las instituciones, pero diferenció esas críticas de las expresiones que promueven su destrucción.
Desde Fuerza Republicana, Ricardo Bussi también cuestionó la puesta en escena. El dirigente planteó que la discusión sobre el presupuesto legislativo debe darse mediante argumentos y decisiones concretas dentro de la Cámara.
Rodolfo Ocaranza, de Compromiso Tucumán, calificó el episodio como un mensaje de intolerancia hacia una institución del sistema democrático.
A su vez, Manuel Courel, de Cambia Tucumán, expresó su rechazo a cualquier manifestación de violencia contra las instituciones y sostuvo que las reformas que considere necesarias para la Legislatura deben impulsarse desde las bancas y mediante propuestas.
El radical José Cano, de Radicalismo Federal, también cuestionó la representación y sostuvo que la violencia debe ser rechazada independientemente del espacio político que la protagonice.
El Círculo de Legisladores también se pronunció
A las expresiones políticas se sumó el Círculo de Legisladores de Tucumán, que difundió un comunicado en el que manifestó su rechazo a la destrucción de la maqueta.
La entidad remarcó que el Poder Legislativo constituye una institución central del sistema democrático y que allí están representadas las distintas fuerzas elegidas por la ciudadanía.
Además, convocó a los diferentes espacios políticos a rechazar las expresiones de violencia y reafirmar el respeto por las instituciones republicanas.
El contexto del video que generó la polémica
La escena se produjo después del Congreso Nacional de la Juventud de LLA, que reunió a alrededor de 800 jóvenes y contó con la participación de dirigentes provinciales y nacionales. Entre ellos estuvieron Lisandro Catalán, Federico Pelli, Gerardo Huesen, José Macome, Claudio Viña, Iñaki Gutiérrez, Rocío Gómez y Eugenia Rolón.
Durante el encuentro se desarrollaron paneles sobre militancia territorial, participación juvenil y comunicación política. En su intervención, Lisandro Catalán volvió a cuestionar el nivel de gasto de la Legislatura tucumana y planteó como uno de los objetivos de su espacio reducir el peso presupuestario del Poder Legislativo.
La destrucción de la maqueta fue presentada por quienes difundieron el video como una representación de ese reclamo contra el costo de la política. Sin embargo, la forma elegida para expresarlo terminó desplazando el debate sobre el presupuesto y provocó una serie de cuestionamientos de dirigentes de diferentes sectores políticos de Tucumán.





