Tiene como objetivo reconocer a aquellos que, mediante esta acción altruista, permiten a otros superar enfermedades graves, como la leucemia.
Cada 1 de abril, se conmemora en Argentina el Día Nacional del Donante de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH), una práctica comúnmente conocida como donación de médula ósea. En este día, se reconoce la generosidad de quienes se inscriben para brindar vida mediante esta acción altruista, lo que permite que pacientes con enfermedades graves como leucemia o anemia aplásica accedan a tratamientos vitales.
La médula ósea, un tejido esencial para la producción de células sanguíneas, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para muchas personas. En ese sentido, desde el Ministerio de Salud argentino aseguran que tres de cada cuatro pacientes no encuentran un donante compatible dentro de su círculo familiar, por lo que es indispensable contar con registros nacionales e internacionales.
Según explicó Richard Malan, vicepresidente del INCUCAI, a Infobae, “el Registro Nacional tiene actualmente más de 314,000 donantes inscriptos y forma parte de la Red Mundial World Marrow Donor Association (WMDA) que agrupa a 63 países y cuenta con casi 43 millones de donantes registrados en todo el mundo”. Gracias a este sistema internacional, las posibilidades de éxito en la búsqueda de donantes compatibles se amplía notablemente.
Desde su creación el 1 de abril de 2003, el Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas permitió que más de 1.800 pacientes en Argentina, que no contaban con un donante compatible en su grupo familiar, recibieran un trasplante de médula ósea. En este marco, durante esta jornada se realizarán diversas actividades, colectas de donación de sangre e inscripción en el Registro en distintas partes del país.
Según explicaron desde el INCUCAI, “durante todo el mes se realizarán actividades y colectas de donación de sangre e inscripción en el Registro de Donantes en distintos puntos del país”, una acción que facilita que más personas se sumen a esta práctica que salva vidas.
En ese sentido, precisaron que, desde su creación y hasta el momento, el Registro Nacional de Donantes de CPH aportó 681 donantes de médula ósea, con 340 para pacientes nacionales y 341 para pacientes internacionales.
¿Cómo se realiza? La compatibilidad genética se basa en el sistema HLA (Antígenos Leucocitarios Humanos), que permite comparar el código genético del paciente con el de los donantes inscriptos en el país y la red mundial. Este análisis asegura que las células progenitoras hematopoyéticas extraídas de la médula ósea sean compatibles, un factor que incrementa las probabilidades de éxito en el trasplante. Infobae – Los Primeros