Tras una sesión de más de 16 horas, el Senado de la Nación aprobó el proyecto de reforma laboral impulsado por el Poder Ejecutivo. Con 42 votos a favor y 30 en contra, la iniciativa obtuvo la media sanción y fue girada a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.
El debate estuvo marcado por modificaciones de último momento y la inclusión de un anexo para el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Balance de la votación
El oficialismo (La Libertad Avanza) logró consolidar una mayoría junto a bloques aliados y sectores del radicalismo y el peronismo disidente.
- A favor (42): Integrado por los 21 senadores de LLA, la mayoría de la UCR (10), el PRO (3), Provincias Unidas (2) y legisladores de bloques provinciales (Salta, Neuquén, Misiones y Tucumán).
- En contra (30): Conformado por el interbloque de Unión por la Patria y los representantes de Santa Cruz.
Principales modificaciones del texto aprobado
Durante las negociaciones previas a la votación en particular, se introdujeron cambios técnicos para asegurar el acompañamiento de los sectores denominados «dialoguistas»:
- Aportes y contribuciones: Se mantuvo la obligatoriedad de los aportes compulsivos a sindicatos y cámaras empresariales, aunque con la implementación de topes máximos.
- Obras Sociales: Se ratificó la alícuota del 6% destinada al financiamiento de las prestadoras de salud sindical.
- Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Se ajustó el diseño original del fondo destinado a cubrir indemnizaciones para evitar colisiones con el régimen vigente.
- Cuestión Fiscal: Se eliminó el artículo que reducía la alícuota del Impuesto a las Ganancias para grandes empresas (del 30% al 27%), manteniendo la recaudación actual para Nación y provincias.
- Justicia Laboral: Se incorporó el traspaso de las competencias de la justicia laboral nacional a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires.
Próximos pasos legislativos
El proyecto ingresará formalmente a la Cámara de Diputados en los próximos días. El oficialismo aspira a un tratamiento ágil para convertirlo en ley sin nuevas modificaciones que obliguen a una segunda revisión en el Senado.








