La comunidad judía encabezó una vigilia en la Casa Histórica junto a vecinos y funcionarios. El acto concluyó con el encendido de velas por la paz y un mensaje de esperanza frente a la violencia y el terrorismo.
Bajo el lema “Seguimos exigiendo la liberación de todos los secuestrados y el fin del terrorismo”, la fachada de la Casa Histórica se transformó en el escenario de una emotiva vigilia por la paz y la vida. La comunidad judía local y autoridades provinciales se reunieron para recordar el segundo aniversario del ataque terrorista del 7 de octubre de 2023.
Con velas, fotografías y silencio, los presentes rindieron homenaje a las más de 1.200 víctimas fatales, a los soldados caídos y a los rehenes que aún permanecen en cautiverio. El acto incluyó la entonación del Himno Nacional Argentino y del Himno de Israel, seguidos de un minuto de silencio que envolvió a la Casa Histórica en un clima de respeto y reflexión. “Dejó huérfana la militancia de la convivencia”.
Uno de los momentos más emotivo llegó con el mensaje del Rabino Salomón Nussbaum, titular de la Kehilá Tucumán, quien expresó el profundo dolor de la comunidad judía y reflexionó sobre las consecuencias humanas y morales del ataque.
“El ataque este de alguna manera dejó huérfanos, no solamente a las familias y a los pacientes, sino que dejó huérfanos a la militancia de la idea y de la ideología de la convivencia. Y realmente va a llevar muchísimo tiempo restañar esta situación, no por el afán de la venganza, sino por el triste sentimiento del dolor y el padecimiento que acá ocurrió”, expresó.
El Rabino también se refirió a las negociaciones internacionales por un posible alto el fuego, advirtiendo sobre la persistencia del sufrimiento: “Hoy, después de dos años, siga habiendo rehenes, implica la perversidad y la maldad que hay subyacente… Dios quiera que se pueda hacer un acuerdo, pero va a llevar mucho tiempo. De verdad, esto es un duelo y un procesamiento que lleva tiempo”, reflexionó.








