En una sesión cargada de tensión y debate político, la Cámara de Diputados dio un paso clave para el Gobierno al aprobar el nuevo Régimen Penal Juvenil. Con 149 votos a favor y 100 en contra, el proyecto que reduce la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años ahora se traslada al Senado para su tratamiento definitivo.
Desde la Casa Rosada celebraron el avance, bajo la premisa de que «la Argentina no puede regirse por normas de un país que ya no existe».
Las claves del nuevo Régimen Penal Juvenil
El proyecto no solo se centra en la edad, sino que busca reestructurar cómo el Estado trata a los menores en conflicto con la ley. Estos son los puntos principales:
- Edad mínima: Se baja de 16 a 14 años.
- Pena máxima: 15 años de prisión (solo para casos de muerte o violencia física/psíquica grave).
- Último recurso: La privación de la libertad es excepcional; se priorizan sanciones alternativas.
- Víctimas: Se las incorpora como sujetos de derecho con voz, patrocinio y protección.
- Establecimientos: Separación total de los adultos y enfoque en la resocialización.
¿Qué sanciones se aplicarán?
El proyecto establece una escala de sanciones que busca evitar la cárcel en casos menores:
- Amonestaciones y prohibición de contacto con la víctima.
- Prohibición de conducir vehículos o portar armas.
- Monitoreo electrónico (tobilleras).
- Mecanismos restaurativos y tareas de resocialización.








