Carlos Rafael Medina tenía 20 años cuando fue secuestrado de su vivienda en abril de 1976. La identificación fue posible mediante estudios genéticos realizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de Carlos Rafael Medina, un joven tucumano de 20 años desaparecido durante la última dictadura militar. Los restos habían sido recuperados en el Pozo de Vargas y pudieron ser identificados a partir del cotejo de ADN con muestras aportadas por sus hermanos.
Esta semana, el Juzgado Federal N°2 de Tucumán, a cargo del juez Guillermo Díaz Martínez, notificó formalmente a la familia sobre el resultado de los estudios. Próximamente se realizará la restitución de los restos y la correspondiente ceremonia.
De la audiencia participaron Silvia y Jorge Medina, hermanos de Carlos, además del esposo, un hijo y dos nietos de Silvia.
Quién era Carlos Rafael Medina
Carlos Rafael Medina tenía 20 años, era estudiante universitario y vivía en San Miguel de Tucumán.
Durante la madrugada del 15 de abril de 1976, un grupo armado ingresó a su domicilio, ubicado en el barrio Mercantil de El Manantial. Tras registrar la vivienda, se lo llevaron del lugar.
El procedimiento fue presenciado por varios integrantes de su familia. Durante aquellos días, otros excompañeros de colegio del joven también fueron secuestrados y sus restos fueron identificados recientemente por el EAAF entre los recuperados en el Pozo de Vargas.
La identificación de Medina se consiguió mediante el análisis genético de los restos óseos y su comparación con las muestras de ADN aportadas por sus dos hermanos.
La toma de esas muestras se realizó en el marco de un convenio de colaboración con la Secretaría de Derechos Humanos de Tucumán.
Pozo de Vargas: ya fueron identificadas 122 personas
Los restos de Medina habían sido recuperados por el Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (CAMIT) en el Pozo de Vargas y posteriormente fueron analizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Ubicado en cercanías de Tafí Viejo, el lugar era originalmente un antiguo pozo de agua utilizado para el abastecimiento ferroviario y fue empleado como sitio clandestino para ocultar restos de víctimas de la represión ilegal.
Según los datos difundidos, hasta el momento fueron identificadas 122 personas, mientras que los estudios genéticos determinaron la presencia de un número mínimo de 149 individuos entre los restos recuperados.
Con la identificación de Carlos Rafael Medina, su familia podrá finalmente avanzar con la restitución de sus restos, a más de 50 años de su desaparición.





