Ayer martes, desde la cartera sanitaria nacional alertaron por una seguidilla de casos detectados en Tucumán, CABA y provincia de Buenos Aires, todos asociados a un queso criollo consumido en la provincia.
Durante los primeros meses del año fueron confirmados los primeros casos y el 24 de abril pasado el Ministerio de Salud de la Nación ya emitió una alerta debido a una seguidilla de infecciones que le dieron al escenario característica de brote. La enfermedad en cuestión es la listeriosis, de transmisión alimentaria y causada por la bacteria Listeria monocytogenes, que se encuentra en el agua y en el suelo. Ahora comprobaron que todo el episodio se debió al consumo de un queso.
Los casos de listeriosis, ocurridos entre fines de 2024 y en lo que va de este año, ocurrieron en tres jurisdicciones del país pero con una alta relación genómica entre sí, lo que sugería una fuente común de infección. Los primeros casos habían sido notificados en diciembre de 2024 en la provincia de Buenos Aires. Luego hubo un caso en Ciudad de Buenos Aires (con viaje previo a Tucumán), y en febrero y mayo otros dos con residencia en Tucumán.
A partir de ese momento comenzó una investigación sanitaria en Tucumán, con entrevistas a las personas afectadas (o a algún familiar) sobre los alimentos que consumieron antes de enfermarse y posibles lugares de adquisición de esos productos. A continuación, los técnicos visitaron las bocas de expendio y tomaron muestras de alimentos listos para consumir (que no requieren cocción adicional).
Ayer martes, el Ministerio de Salud de Tucumán, emitió un comunicado con respecto a este brote, explicaron que “si bien casos suelen ser leve en personas sanas, puede causar enfermedades graves en mujeres embarazadas, recién nacidos, personas mayores o con sistemas inmunitarios debilitados”.
“El Laboratorio de Referencia Nacional (LRN) Dr. Carlos Malbrán informó la identificación de un alimento de elaboración artesanal (queso criollo) con el cual pudo establecerse una alta relación genómica con los casos humanos detectados previamente. La Dirección de Bromatología aplicó medidas correctivas, para evitar la ocurrencia de nuevos casos”, agregaron.
En ese sentido, explicaron que “dado que Listeria puede contaminar alimentos en diferentes momentos del proceso de producción, se emitieron comunicados de prevención dirigidos a la población más vulnerables y al personal de salud a fin de mantener la vigilancia epidemiológica activa”.
Y agregaron: “Estos hallazgos destacan la importancia de las acciones realizadas por la provincia que permitieron identificar e intervenir sobre la fuente, previniendo nuevos casos”.
Comunicado
Se trató de quesos de elaboración artesanal a baja escala.
Ante la identificación de los casos, se hizo una búsqueda exhaustiva en diferentes negocios, a partir de la cual se detectó un producto contaminado con Listeria.
Tal producto fue decomisado en los lugares de expendio y elaboración; se tomaron medidas de control correspondientes.
Se realizaron controles adicionales y toma de muestras en otros negocios que venden queso, sin hallazgos positivos.
Se extremaron las medidas preventivas, se realizó búsqueda activa de otras personas sintomáticas, con resultados negativos.
La singularidad del caso es que es la primera vez que se logra establecer relación genómica de la bacteria entre el alimento y las personas afectadas; gracias a la capacitad técnica y logística de Epidemiología, Bromatología, Laboratorio de Salud Pública del Ministerio de Salud de la Provincia y el Laboratorio de Referencia Nacional Dr. Carlos Malbrán.








