La situación hídrica en el sur tucumano ha llegado a un punto crítico. Este martes 10 de marzo, en medio de un temporal que no da respiro, las autoridades debieron activar los protocolos de emergencia en el Dique Escaba. A las 14:00, el sonido de la sirena alertó a los pobladores sobre el inicio de la erogación de agua para evitar un desborde incontrolable.
El estado del embalse (Reporte de las 17:00 hs)
El Ministerio de Obras Públicas, a cargo de Marcelo Nazur, monitorea minuto a minuto el balance entre lo que entra y lo que sale del dique. Aunque hubo una leve mejoría, la presión sobre el murallón sigue siendo extrema.
«Monitoreo hora a hora»
El ministro Nazur fue claro al explicar la gravedad del escenario: «La situación en Escaba está al límite». La decisión de abrir las compuertas responde a la necesidad de ganar margen de maniobra ante la saturación de la cuenca.
La sirena no es motivo de pánico, sino un protocolo de aviso para que quienes se encuentran en las riberas aguas abajo se alejen del cauce.
Pasadas las 17:00, se registró una disminución en el caudal de entrada. Sin embargo, Nazur advirtió que si las lluvias se intensifican nuevamente en los cerros, el nivel de ingreso volverá a poner en jaque la estructura.
Se emite un reporte oficial cada 60 minutos para coordinar con Defensa Civil.








