Venezuela continúa atravesando una grave crisis humanitaria tras los dos terremotos que sacudieron el país hace más de 48 horas. Mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes entre los escombros, las autoridades confirmaron que el número de víctimas fatales asciende a 920 y que los heridos ya superan los 3.300.

La situación se mantiene crítica debido a las constantes réplicas que siguen afectando a distintas regiones. Desde los sismos principales, de magnitudes 7,2 y 7,5, se registraron alrededor de 300 movimientos secundarios, lo que dificulta las tareas de búsqueda y aumenta el riesgo para rescatistas y habitantes.
En paralelo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que más de 50.000 personas permanecen desaparecidas, mientras miles de familias continúan evacuadas en las zonas más afectadas.
La ayuda internacional comenzó a llegar al país. Argentina envió brigadistas especializados y perros entrenados en búsqueda y rescate para colaborar con las tareas de localización de víctimas, junto con equipos provenientes de otros países de la región.

Las autoridades venezolanas mantienen el estado de emergencia y los operativos continúan sin pausa, con la esperanza de encontrar sobrevivientes bajo los edificios colapsados en las áreas más golpeadas por la tragedia.








