El panorama geopolítico global ha dado un giro sin precedentes este sábado 3 de enero de 2026. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó a través de sus redes sociales que fuerzas militares estadounidenses ejecutaron un “ataque a gran escala” en territorio venezolano, logrando la captura y extracción del mandatario Nicolás Maduro.

Crónica de un ataque relámpago
La operación militar, que comenzó alrededor de las 06:00 (hora argentina), fue descrita por testigos como una ofensiva devastadora y de alta precisión.
“Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque contra Venezuela y su líder, quien fue, junto a su esposa, capturado y sacado del país”, publicó Trump en Truth Social.

Los misiles golpearon puntos neurálgicos del poder chavista en Caracas:
- Fuerte Tiuna: El complejo militar más importante del país.
- Base Aérea La Carlota: Testigos reportaron incendios y destrucción de vehículos blindados en el corazón de la capital.
La ofensiva se extendió a los estados de Miranda, Aragua y la zona costera de La Guaira, dejando a la capital bajo una densa columna de humo y sin servicio eléctrico.
El Chavismo en crisis: Incertidumbre y “Estado de Conmoción”
Tras la extracción de Maduro y su esposa, Cilia Flores, el Gobierno venezolano ha quedado en una situación de extrema fragilidad.
“Exigimos una prueba de vida inmediata”, sentenció la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien reconoció desconocer el paradero de la pareja presidencial.
Ante el vacío de poder, se han tomado medidas drásticas. Se otorgaron poderes especiales al Ejecutivo para afrontar el conflicto bélico. Al mismo tiempo, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, ordenó el despliegue total de las fuerzas terrestres, aéreas y misilísticas.
Impacto Regional: Una Latinoamérica fracturada
La intervención militar ha polarizado de inmediato a los líderes del continente, evidenciando posturas irreconciliables.
Mientras Javier Milei respaldó la acción de su aliado del norte, Gustavo Petro solicitó una reunión urgente ante la ONU y la OEA, calificando el hecho como una “gravísima agresión”.
Por su parte, Lula da Silva, califico el ataque como inaceptable. “Atacar a países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo.”

Donald Trump ha convocado a una conferencia de prensa de emergencia en las próximas horas en su residencia de Mar-a-Lago, Florida, donde se espera que brinde detalles técnicos sobre la operación de extracción y el destino actual de los detenidos. Mientras tanto, Caracas permanece en un silencio tenso, marcado por el olor a pólvora y patrullas de encapuchados en las calles.








