Venezuela atraviesa horas dramáticas tras los dos fuertes terremotos que sacudieron este miércoles la zona norte del país y provocaron una tragedia de gran magnitud. Según confirmó la presidenta interina Delcy Rodríguez, el balance provisorio asciende a al menos 164 muertos y 971 heridos, mientras continúan los operativos de rescate en distintas zonas afectadas.
Las autoridades decretaron la emergencia nacional y mantienen desplegados equipos de búsqueda entre los escombros de edificios derrumbados, con la esperanza de encontrar sobrevivientes. Uno de los episodios más impactantes se registró en Altamira, Caracas, donde un edificio de 22 pisos colapsó por completo tras los movimientos sísmicos.

Los temblores tuvieron su epicentro cerca de la costa norte venezolana, pero se sintieron con fuerza en Caracas y en otras ciudades del país. Además del derrumbe de inmuebles y daños estructurales, se reportaron escenas de pánico, evacuaciones masivas y cortes en distintos servicios.
En medio de la emergencia, Estados Unidos anunció el envío de equipos de rescate y ayuda humanitaria para colaborar con las tareas de asistencia. También el Gobierno argentino expresó su solidaridad con Venezuela, mientras que la dirigente opositora María Corina Machado llamó a la unidad y a la fortaleza frente a la tragedia.
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional informó la asignación de 200 millones de dólares para atender la emergencia humanitaria y contribuir con la recuperación tras el desastre, que ya provocó al menos 30 réplicas desde el primer sismo.
Mientras se actualiza el número de víctimas y avanza la asistencia a los damnificados, el foco está puesto en las tareas de rescate y en la atención de cientos de familias afectadas por uno de los desastres más graves de los últimos años en Venezuela.









