Funcionarios británicos rechazaron el planteo del Presidente argentino y defendieron el principio de autodeterminación de los habitantes del archipiélago. Desde Londres aseguraron que su posición es “absoluta e inquebrantable”.
El Gobierno del Reino Unido respondió este viernes al renovado reclamo de Javier Milei por la soberanía de las Islas Malvinas y ratificó su posición sobre el archipiélago. Funcionarios británicos defendieron el derecho a la autodeterminación de sus habitantes y aseguraron que el compromiso de Londres con las islas es “absoluto e inquebrantable”.
La reacción llegó después del mensaje que el Presidente argentino brindó el jueves por cadena nacional, en el que aseguró que existen “vientos de cambio favorables” al reclamo argentino y anunció nuevas medidas contra las empresas que desarrollen actividades no autorizadas en la zona.
El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, cuestionó las declaraciones del mandatario argentino y sostuvo que la posición de su país no se modificará.
“La declaración de Milei durante la noche nos dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas”, expresó en redes sociales.
Luego agregó: “Las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos”.
Reino Unido defendió la autodeterminación de los isleños
El canciller británico, Ed Miliband, también se pronunció sobre el tema y reafirmó la postura de Londres.
“La postura del Reino Unido con respecto a las Islas Malvinas es inquebrantable. Las islas son británicas y seguirán siéndolo, porque esa es la opinión abrumadora de sus habitantes”, afirmó.
Además, sostuvo que “su derecho a la autodeterminación es primordial, se basa en el derecho internacional y lo defenderemos con firmeza”.
Desde la administración británica de las islas también recordaron el referéndum realizado en 2013, en el que el 99,8% de los votantes se manifestó a favor de continuar como Territorio Británico de Ultramar.
“El derecho a la autodeterminación está consagrado en la Carta de las Naciones Unidas”, señalaron, y agregaron que aquella consulta fue observada internacionalmente y considerada “libre y justa”.
Argentina, por su parte, no reconoce la aplicación del principio de autodeterminación en este caso y sostiene que los actuales habitantes de las islas no constituyen un pueblo sometido a una potencia colonial, sino una población establecida por el Reino Unido luego de la ocupación de 1833.
Un parlamentario británico calificó a Milei como “un tigre de papel”
La respuesta más dura provino del parlamentario laborista James MacCleary, quien cuestionó directamente al mandatario argentino.
“Debemos permanecer unidos para rechazar estas amenazas imprudentes y peligrosas de Milei. No es más que un tigre de papel que intenta desviar la atención de sus propios fracasos internos y no nos asusta”, afirmó.
MacCleary también sostuvo que las Malvinas son “territorio soberano británico” y aseguró que esa situación continuará.
Milei anunció sanciones y una base naval en Tierra del Fuego
Las declaraciones británicas se conocieron después de que Milei endureciera públicamente el reclamo argentino.
“En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo”, manifestó el Presidente durante la cadena nacional.
Milei vinculó este escenario con recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que Washington podría “revisar” su tradicional posición respecto de la disputa entre Argentina y el Reino Unido.
Durante su mensaje, el mandatario anunció además que el Gobierno endurecerá las sanciones contra las compañías involucradas en operaciones no autorizadas por Argentina en el archipiélago, especialmente aquellas relacionadas con la explotación de hidrocarburos.
Uno de los proyectos mencionados fue Sea Lion, impulsado por la británica Rockhopper y la israelí Navitas en aguas ubicadas aproximadamente 220 kilómetros al norte de las islas.
“Esta amenaza no es inocua”, afirmó Milei, quien sostuvo que ese tipo de iniciativas “representan una amenaza para los intereses estratégicos de la Argentina”.
El Presidente también anunció la creación de una base naval en Tierra del Fuego como parte de las medidas destinadas a reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Asimismo, rechazó el argumento británico sobre la autodeterminación de los isleños. Según Milei, se trata de “una población implantada en un territorio usurpado” que “no tiene un derecho legítimo a la autodeterminación”.
El reclamo argentino ante las Naciones Unidas
La disputa por la soberanía de las Malvinas cuenta con un marco específico dentro de las Naciones Unidas. En 1965, la Asamblea General aprobó la Resolución 2065, que reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido e instó a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica.
Milei acusó al Reino Unido de haber “incumplido sistemáticamente” los llamados a retomar las negociaciones y sostuvo que Argentina debe fortalecer su respuesta frente a las actividades vinculadas con los recursos naturales del archipiélago.
Estados Unidos, en tanto, reconoce la administración británica de facto de las islas, pero tradicionalmente no adopta una posición sobre la cuestión de soberanía.
La disputa derivó en la Guerra de Malvinas de 1982, que se prolongó durante 74 días y terminó con la rendición de las fuerzas argentinas. El conflicto dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos.
Más de cuatro décadas después, la cuestión continúa ocupando un lugar central en la política exterior argentina. El reclamo también tuvo visibilidad durante el Mundial 2026, cuando jugadores de la Selección argentina exhibieron una pancarta con la frase “Las Malvinas son argentinas” después de la victoria por 2-1 frente a Inglaterra en las semifinales.





