Falleció dos semanas después de ser desalojada de la vivienda de Madrid en la que había vivido durante más de 70 años. Su caso impulsó protestas contra los desalojos y Pedro Sánchez expresó sus condolencias.
María Carmen “Maricarmen” Abascal murió este miércoles en Madrid a los 87 años, dos semanas después de haber sido desalojada del departamento en el que había vivido durante más de siete décadas. Su caso se convirtió en uno de los símbolos de las protestas por la crisis habitacional que atraviesa España.
La noticia fue comunicada por el Sindicato de Inquilinas, organización que había acompañado a la mujer durante el proceso judicial para intentar evitar su desalojo.
“Lamentamos comunicar que en el día de hoy ha fallecido Maricarmen. Seguiremos luchando por ti, por todas, como siempre quisiste”, expresó la organización.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también lamentó su muerte a través de las redes sociales.
“Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen. Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia. Descanse en paz”, escribió.
Había vivido más de 70 años en el mismo departamento
El desalojo se concretó el 23 de septiembre, luego de un extenso proceso judicial relacionado con el contrato de alquiler que el padre de Maricarmen había firmado en 1956.
Ese día, cientos de personas se concentraron frente al edificio de Madrid para intentar impedir que la mujer fuera retirada de la propiedad.
Maricarmen finalmente abandonó el inmueble en una camilla y fue trasladada en ambulancia al Hospital Gregorio Marañón, donde permaneció internada.
Días después se había alcanzado un acuerdo que le habría permitido regresar a su vivienda mediante un alquiler adaptado al monto de su pensión. Sin embargo, la mujer murió antes de poder volver.
“Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde”, manifestó el Sindicato de Inquilinas, que calificó el proceso atravesado por la mujer como una situación “absolutamente evitable”.
Su caso impulsó las protestas por la vivienda
La situación de Maricarmen adquirió repercusión nacional y se convirtió en una de las imágenes de las movilizaciones contra los desalojos y por el acceso a la vivienda.
Las protestas derivaron en un acampe en la Puerta del Sol, en el centro de Madrid, y en diferentes manifestaciones en otras ciudades españolas.
Barcelona también fue escenario de una movilización multitudinaria durante los últimos días, en medio de los reclamos por el precio de los alquileres y las dificultades para acceder a una vivienda.
La crisis habitacional profundizó además la tensión política en España. El Gobierno impulsó medidas relacionadas con los alquileres y los desalojos que posteriormente fueron derogadas por el Congreso.
Ese escenario terminó formando parte de la crisis política que llevó a Pedro Sánchez a anunciar elecciones anticipadas para el próximo 29 de noviembre.
La muerte de Maricarmen se produjo así en medio de un intenso debate social y político sobre el acceso a la vivienda en España, después de que su historia se transformara en uno de los principales símbolos de las protestas contra los desalojos.





