En un megaoperativo de seguridad sin precedentes que combinó transporte terrestre y aéreo, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron trasladados esta mañana desde el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn hasta el tribunal federal de Manhattan. Allí, el líder chavista se enfrentará formalmente a las acusaciones de narcoterrorismo que pesan en su contra.
El operativo comenzó puntualmente a las 07:00 (hora local) y transformó el paisaje urbano de Nueva York en una zona de guerra logística: Salieron del penal de Brooklyn custodiados por agentes de la DEA.
El matrimonio fue subido a un helicóptero para cubrir el trayecto hacia Manhattan, evitando cualquier riesgo de emboscada o bloqueo terrestre en los puentes.
Al aterrizar, fueron ingresados a un camión blindado que los dejó en la puerta del tribunal, mientras las calles aledañas permanecían totalmente cortadas al tránsito.
Los cargos y las posibles condenas
El proceso será presidido por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años. El pliego acusatorio, que data originalmente de 2020, se centra en la presunta dirección del “Cartel de los Soles”, una red que habría utilizado el tráfico de cocaína como arma contra los Estados Unidos.
Los cuatro cargos federales que enfrenta:
- Conspiración de narcoterrorismo. Tiene una pena mínima obligatoria de 20 años y un máximo de cadena perpetua.
- Conspiración para la importación de cocaína. También prevé una sentencia a perpetuidad.
- Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. Tiene una pena máxima de 30 años.
- Conspiración para poseer estas armas en apoyo de actividades criminales. Tiene una condena mínima de 20 años, pero llega a perpetua si se demuestra que causó víctimas fatales.
También está acusado de colaborar con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.
Si bien algunos juristas sugieren que una condena mínima podría rondar los 20 años, la acumulación de cargos y la gravedad de las pruebas podrían resultar en una sentencia técnica de más de 50 años o múltiples cadenas perpetuas.
El rol de Cilia Flores
“La Primera Combatiente”, como es llamada en el chavismo, no es una mera acompañante en este proceso. Flores enfrenta cargos por brindar apoyo logístico y financiero a la estructura criminal, siendo señalada como una pieza clave en la gestión de activos provenientes del narcotráfico.








