En una respuesta masiva y coordinada, el régimen de Irán lanzó una lluvia de misiles contra instalaciones militares de Estados Unidos en Qatar, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Kuwait.
La ofensiva ocurre tras los ataques conjuntos de Washington y Tel Aviv contra centros de poder en Teherán. «Cualquier base que ayude a Israel será nuestro objetivo», advirtió el Estado Mayor iraní, dejando claro que la región ha entrado en una fase de conflicto total.
Los puntos bajo fuego
Irán atacó simultáneamente los centros neurálgicos del despliegue estadounidense en la región:
- Bahréin: Una explosión sacudió la capital, Manama, impactando directamente en el centro de operaciones de la Quinta Flota de la Marina de EE. UU.
- Qatar: El Ministerio de Defensa denunció ataques contra la base de Al Udeid (la mayor de la región), aunque aseguraron haber interceptado los proyectiles.
- Emiratos Árabes Unidos: Se reportaron explosiones en Abu Dabi. Lamentablemente, se confirmó la muerte de un ciudadano de origen asiático y daños materiales en zonas residenciales.
- Kuwait: La base de Al Salem también fue blanco de la salva de misiles balísticos.
Defensa y Alerta Máxima
La respuesta defensiva se activó en todo el arco regional para intentar contener la escalada.
Los sistemas de defensa de Jordania derribaron con éxito dos misiles que sobrevolaban su territorio.
En Israel, las sirenas sonaron en Jerusalén y el Ejército ordenó a la población refugiarse ante la detección de múltiples proyectiles lanzados desde suelo persa.
La Embajada de EE. UU. en Bahréin emitió una alerta urgente ordenando a sus ciudadanos refugiarse en sus hogares y alejarse de ventanas ante el riesgo de escombros por interceptaciones.








