La tensión en la región ha cruzado una línea roja sin precedentes este 1 de marzo de 2026. Tras una jornada de bombardeos cruzados, el régimen de Irán anunció haber alcanzado al portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, mientras que sus proyectiles sobre suelo israelí ya se cobraron la vida de al menos nueve personas.
El ataque al «Abraham Lincoln»
La Guardia Revolucionaria de Irán, a través de la agencia oficial Irna, lanzó una afirmación que podría cambiar el curso de la participación norteamericana en el conflicto.
Aseguran que cuatro misiles balísticos alcanzaron al navío de guerra estadounidense.
En un comunicado cargado de retórica bélica, Teherán sentenció que «la tierra y el mar se convertirán cada vez más en el cementerio de los agresores terroristas».

Víctimas y daños en ciudades israelíes
La ofensiva iraní, lanzada como respuesta a una operación previa sobre Teherán, impactó en puntos estratégicos y residenciales de Israel. El servicio de emergencias Magen David Adom confirmó el trágico saldo.
El total de víctimas fatales ya asciende a nueve personas, la mayoría de ellas residentes de la localidad de Beit Shemesh, tras la caída de proyectiles en zonas civiles.
La situación es de alerta máxima global, con la Quinta Flota de EE. UU. y el Comando del Frente Interior de Israel operando en niveles de contingencia total.








