En su primer pronunciamiento oficial tras la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, el papa León XIV expresó su “gran preocupación” por la crisis en el país caribeño. Durante la oración del Ángelus en la Plaza San Pedro, el sumo pontífice evitó confrontar directamente la acción de Washington, pero hizo un llamado enfático a preservar la institucionalidad y la paz.
El mensaje de León XIV se centró en la protección de los derechos de los ciudadanos y el respeto a la legalidad constitucional de Venezuela.
El Papa subrayó que se debe garantizar la autonomía de la nación y asegurar el cumplimiento de la Constitución venezolana. Afirmó que el bienestar de los venezolanos debe estar por encima de cualquier interés político o estratégico.
Hizo un llamado a la concordia. Instó a superar la violencia y construir un futuro de estabilidad, con especial foco en los sectores más empobrecidos por la crisis económica.
Por último, invocó la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto y de los santos venezolanos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles.
“El bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz”.








