Lejos del ruido mediático y las recientes audiencias judiciales, Wanda Nara eligió el paraíso de las Islas Maldivas para una escapada romántica junto a Martín Migueles. Lo que muchos ya definen como una «mini luna de miel» se transformó, a través de sus redes sociales, en un catálogo de tendencias, exclusividad y relax absoluto.
El vestidor de playa: Marcas de lujo y estilo «cowboy»
Wanda no dejó nada al azar. Su valija —rosa y personalizada— desembarcó en la isla con piezas de las casas de moda más prestigiosas del mundo. Entre sus apuestas estilísticas destacaron un bikini rosa de Balmain, combinado con bandanas estampadas y gafas de sol XL.
Sombreros estilo cowboy, sandalias de denim desflecadas y una envidiable colección de bolsos de Dior, Chanel y Hermès.
La Villa: Un refugio de USD 4.700 la noche
La pareja se instaló en el exclusivo Ritz-Carlton Maldives, específicamente en la Villa Sunset Beach. Se trata de una suite de 155 m² diseñada para la desconexión total, con ventanales de piso a techo y acceso directo a las aguas turquesas del Índico.
Experiencia Gourmet bajo las estrellas
La rutina de la empresaria y Migueles combinó paseos en bicicleta por los muelles con una propuesta gastronómica de alto nivel.
Desayunos servidos en la terraza privada con vista a la infinity pool, incluyendo frutas frescas, panificados artesanales y jugos naturales.
Cenas con platos de pesca local, ensaladas orgánicas y un toque oriental con mochis de diversos sabores como broche de oro.












