La interna familiar entre Wanda Nara y Mauro Icardi suma un capítulo de alta tensión. Con el cumpleaños de Magnolia (hija de la China Suárez y Benjamín Vicuña) a la vuelta de la esquina, el futbolista del Galatasaray ha desatado un conflicto al exigir que sus dos hijas asistan al festejo, una idea que no parece convencer ni a la conductora ni a las pequeñas.
El dilema de las niñas: ¿Obligación o deseo?
El foco del conflicto está puesto en la voluntad de las hijas que Wanda tiene con Icardi. Según trascendió en el programa LAM, existe una clara diferencia de versiones sobre por qué las niñas podrían ausentarse de la celebración este sábado 7 de febrero.
Una de las versiones afirma que las niñas habrían manifestado que no tienen ganas de asistir. Según el entorno de Wanda, las veces que han compartido tiempo con la familia de la China Suárez fue meramente por pedido insistente de su padre, y no por un deseo genuino de integración.
Desde Estambul, el delantero estaría muy molesto con esta situación, ya que considera fundamental que sus hijas acompañen a la hija de la China Suárez en el festejo en Nordelta.
La condición determinante de Wanda
Wanda Nara, quien actualmente se encuentra en plena competencia de rating con sus proyectos televisivos, habría sido tajante respecto a la logística del sábado. Aunque circulan dos versiones, ambas la ubican como la pieza clave de la decisión.
Wanda asegura que ella no tiene inconveniente en llevarlas y que les dijo: «Yo las llevo, no tengo problema», dejando la pelota del lado de las nenas, quienes supuestamente se negaron.
Otras fuentes indican que Wanda puso una condición innegociable para que las menores asistan a la casa de la China Suárez: «Van, pero solo si el padre está presente».
Al estar Icardi en Turquía cumpliendo compromisos deportivos, esta condición funcionaría como un «bloqueo» técnico a la asistencia de las niñas.
Icardi, la China y un mensaje que lo cambió todo
La resistencia de Wanda y sus hijas se da en un contexto de máxima sensibilidad. Recientemente, Mauro Icardi se convirtió en el máximo goleador extranjero del Galatasaray y, en lugar de un festejo familiar tradicional, eligió dedicarle su logro públicamente a Eugenia «la China» Suárez.
En su mensaje, Icardi llamó a Eugenia la mujer que lo sostuvo «cuando no había luces» y la definió como «parte de lo que soy hoy». Esta declaración de amor pública no habría caído nada bien en el círculo de Wanda, dificultando aún más cualquier gesto de cortesía familiar, como lo sería la asistencia de las niñas al cumpleaños.
En resumen: Wanda marca el terreno
Mientras la organización de la fiesta en «la casa de los sueños» (que Wanda asegura que está embargada) sigue adelante, la conductora parece haber plantado bandera. Sin Mauro en el país para escoltar a sus hijas, es muy probable que el festejo de Magnolia no cuente con la presencia de las hijas de Wanda e Icardi, profundizando la grieta entre el futbolista y la mediática.








