La previa del partido más esperado del fútbol argentino ya se siente en Núñez. Desde temprano, los hinchas comenzaron a acercarse al Estadio Monumental para presenciar una nueva edición del Superclásico, que este domingo enfrenta a River y Boca por la fecha 15 del Torneo Apertura.
El encuentro está programado para las 17 y será televisado por las señales premium deportivas. En tanto, el arbitraje estará a cargo de Darío Herrera, con Héctor Paletta en el VAR.
Fuerte despliegue de seguridad
Para garantizar el desarrollo del evento, se dispuso un operativo con más de mil efectivos. Las puertas del estadio se habilitaron a las 14, permitiendo el ingreso escalonado del público en un contexto de alta expectativa.
Expectativa por la posible presencia de Juan Román Riquelme
En la antesala del partido surgió una versión que generó repercusión: el presidente de Boca analiza asistir al estadio para seguir el encuentro. La posibilidad marca un contraste con su ausencia en el último Superclásico disputado en ese escenario, donde el equipo xeneize cayó 2-1.
Sorpresa en River: un titular quedó afuera
En el equipo dirigido por Eduardo Coudet, una de las decisiones que más llamó la atención fue la exclusión de Kevin Castaño de la lista de convocados. El mediocampista había sido titular en la semana por la Copa Sudamericana, pero no tendrá participación en este duelo clave.
La ausencia resalta aún más si se tiene en cuenta la inversión realizada por el club para su incorporación, cercana a los 14 millones de dólares, aunque su rendimiento no logró consolidarse en el equipo.
Boca llega con confianza y un antecedente favorable
Del otro lado, el conjunto que conduce Claudio Úbeda afronta el clásico con la necesidad de sumar para mantenerse en zona de clasificación, pero con un antecedente reciente que alimenta la ilusión.
En noviembre de 2025, Boca se impuso 2-0 ante River, con goles de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel, un resultado que aún resuena en la memoria del plantel.
Con el estadio colmado y el clima en ascenso, el Superclásico vuelve a paralizar al país, en un duelo que trasciende lo deportivo y concentra la atención de millones de hinchas.








