El inicio de la era de Andrés Yllana en La Ciudadela tuvo de todo, menos un cierre. En un estreno que prometía fiesta total, San Martín de Tucumán empató 0-0 ante Patronato en un partido que se suspendió a los 89 minutos por un apagón masivo en el sistema de iluminación. Ahora, la pelota (y el resultado) quedaron en el escritorio de la AFA.
Aunque el marcador no se movió, el «Santo» mostró una cara renovada con nueve refuerzos en cancha y una propuesta que, por ahora, se quedó a mitad de camino entre la intención y la eficacia.
Mucho ruido, pocas nueces
San Martín arrancó con el empuje de un estadio colmado, pero se fue desinflando con el correr de los minutos. Yllana propuso un esquema flexible que mutaba del 4-4-2 al 4-3-3, buscando desordenar a Patronato con rotaciones constantes.
Sin embargo, la estrategia terminó siendo contraproducente. El equipo abusó del juego por adentro y se olvidó de las bandas.
Los volantes no lograron abastecer con claridad a Facundo Pons, que peleó más de lo que jugó. Matías García mostró su clase en cuentagotas, pero todavía le falta el ritmo de competencia para ser el conductor que el equipo reclama.
El apagón: Final abrupto y suspenso administrativo
Justo cuando se levantó el cartel de los 6 minutos de adición y el «Santo» empezaba a empujar con más ganas que fútbol, La Ciudadela se quedó a oscuras.
«Esperamos más de media hora, pero la luz no volvió con continuidad. El partido quedó suspendido», sentenció el árbitro Andrés Gariano.








