San Martín sumó una nueva frustración en la Primera Nacional al perder 2 a 0 frente a Colegiales en Munro, por una nueva fecha del campeonato. El equipo tucumano no logra encontrar el rumbo, acumula cinco encuentros sin victorias y continúa alejándose de los puestos de protagonismo.
En el estreno de Hernán De Camilo como entrenador interino tras la salida de Andrés Yllana, el conjunto de La Ciudadela mostró algunos signos positivos durante la primera mitad. Con un esquema más equilibrado y el regreso de varios jugadores experimentados al equipo titular, logró generar situaciones de peligro y controlar gran parte del desarrollo del juego.
Jorge Juárez fue uno de los futbolistas más activos y contó con oportunidades claras para abrir el marcador, mientras que Luca Arfaras también tuvo chances para desnivelar. Sin embargo, la falta de eficacia volvió a pasar factura a un equipo que atraviesa un momento de escasa confianza.
Colegiales, que había mostrado poco peso ofensivo durante gran parte del encuentro, encontró la ventaja en el inicio del complemento. Tras una pelota parada, Facundo Rivero aprovechó una descoordinación defensiva y marcó el 1 a 0 para el conjunto local.
El golpe modificó por completo el trámite del partido. San Martín perdió claridad, dejó espacios y nunca logró recuperar el control que había mostrado en algunos pasajes del primer tiempo. Los cambios no consiguieron modificar la dinámica del encuentro y el equipo quedó expuesto en defensa.
A falta de pocos minutos para el final, Rodrigo Monserrat amplió la diferencia y sentenció el resultado para un Colegiales que terminó celebrando ante su gente bajo una intensa lluvia.
El «Santo» intentó reaccionar sobre el cierre, incluso estuvo cerca del descuento con una pelota que dio en el travesaño, pero la historia ya estaba definida.
La derrota profundiza la crisis futbolística del conjunto tucumano, que acumula cuatro caídas en sus últimos cinco partidos y atraviesa uno de sus momentos más delicados de la temporada. Con la pelea por los primeros puestos cada vez más distante, la preocupación comienza a trasladarse también a la parte baja de la tabla.








