El defensor puso fin a una etapa de más de 15 años con la Albiceleste. Tras la final del Mundial 2026, publicó una emotiva carta de despedida en la que agradeció a los hinchas y dejó un mensaje para las nuevas generaciones.
Nicolás Otamendi anunció este martes su retiro de la Selección argentina, poniendo punto final a una destacada trayectoria con la camiseta albiceleste que tuvo como último capítulo la final del Mundial 2026 frente a España.
El defensor comunicó su decisión a través de una emotiva carta publicada en sus redes sociales, donde repasó su recorrido con el seleccionado y expresó el orgullo de haber representado al país durante más de una década.
«Hoy me toca escribir las palabras más difíciles de toda mi carrera», comenzó el experimentado zaguero, uno de los referentes del ciclo encabezado por Lionel Scaloni y campeón del mundo en Qatar 2022.
«El destino quiso que mi último partido fuera una final del mundo»
En su despedida, Otamendi reconoció el dolor por no haber podido cerrar su historia con un nuevo título, aunque destacó el esfuerzo realizado por todo el plantel durante la Copa del Mundo.
«El destino quiso que mi último partido fuera una final del mundo. No fue el resultado que queríamos, pero me voy con la cabeza en alto de que este grupo lo intentó hasta el último segundo. Me despido con la tranquilidad de haberlo dejado todo», escribió.
El defensor también recordó los momentos vividos con la Selección y aseguró que vestir la camiseta argentina fue el mayor orgullo de su carrera deportiva.
El agradecimiento a los hinchas y el mensaje para el futuro
En otro tramo de la publicación, Otamendi agradeció el respaldo permanente de los hinchas, a quienes consideró fundamentales durante cada competencia.
«Cada vez que sonaba el himno sentíamos que no éramos once jugadores, sino millones defendiendo un mismo sueño», expresó.
Antes de cerrar su mensaje, dejó unas palabras dirigidas a los futbolistas que continuarán el camino con la Albiceleste.
«A los que hoy siguen vistiendo esta camiseta, les quiero decir algo de corazón: nunca dejen de creer. Habrá golpes que parecerán imposibles de superar, pero esta camiseta siempre recompensa a quienes la defienden con humildad, sacrificio y amor», concluyó.
Con su despedida, Otamendi cierra una etapa histórica en la Selección argentina, en la que se consolidó como uno de los líderes del equipo y fue protagonista de algunos de los mayores logros del fútbol argentino en los últimos años.
El texto completo de la carta de despedida de Nicolás Otamendi
Hoy me toca escribir las palabras más difíciles de toda mi carrera.
Soñé de muy chico vestir la camiseta de la Selección Argentina fue el privilegio más grande que me dio el fútbol. La defendí con el alma, con orgullo y con la responsabilidad de saber lo que significa para millones de argentinos.
El destino quiso que mi último partido fuera una final del mundo. No fue el resultado que queríamos, pero me voy con la cabeza en alto que este grupo lo intentó hasta el último segundo.
Me despido con la tranquilidad de haberlo dejado todo. Nunca me guardé una gota de esfuerzo, nunca dejé de creer y nunca dejé de sentir esta camiseta como el mayor honor de mi vida.
Gracias al hincha argentino. Gracias por el amor incondicional, por cada bandera, por cada canción, por acompañarnos en los buenos momentos y, sobre todo, en los más difíciles. Ustedes hicieron que cada vez que sonara el himno sintiéramos que no éramos once jugadores, sino millones defendiendo un mismo sueño.
Gracias a mi familia. Fueron mi refugio en cada caída y mi fuerza en cada desafío. Soportaron las distancias, las ausencias, las lágrimas y las frustraciones. Este camino jamás lo recorrí solo; cada paso lo dimos juntos.
Y a los que hoy siguen vistiendo esta camiseta, les quiero decir algo de corazón: nunca dejen de creer. Habrá golpes que parecerán imposibles de superar, pero esta camiseta siempre recompensa a quienes la defienden con humildad, sacrificio y amor. Levanten la cabeza, sigan luchando y no permitan que una derrota les robe la ilusión. Estoy convencido de que el próximo capítulo de nuestra historia será de ustedes.
Hoy me despido de la Selección Argentina, pero con un orgullo inmenso por haber representado a mi país. Porque los títulos quedan en la historia, pero el amor por estos colores dura para toda la vida.
Gracias, Argentina. Gracias por dejarme cumplir el sueño de ser campeón del mundo y de vestir la camiseta más hermosa del mundo.
Hasta siempre, Selección.








