Fue presidente de la FIBA y ocupó los principales cargos del básquet nacional e internacional. Desde distintas instituciones destacaron su legado y su aporte al desarrollo de la disciplina.
El básquet argentino está de luto por el fallecimiento de Horacio Muratore, uno de los dirigentes deportivos más influyentes de la historia del país y una figura clave en el crecimiento de este deporte a nivel internacional.
La noticia se conoció este sábado y rápidamente generó numerosas muestras de pesar de clubes, asociaciones y dirigentes, que coincidieron en destacar el legado que dejó el tucumano a lo largo de su extensa trayectoria.
Contador Público Nacional y docente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Muratore inició su camino como dirigente en Tucumán BB, club que presidió antes de asumir responsabilidades de mayor alcance.
Con el paso de los años ocupó la presidencia de la Confederación Sudamericana de Básquetbol (Consubasquet), encabezó la Confederación Argentina de Básquet (CABB), condujo FIBA Américas entre 2009 y 2014 y, posteriormente, alcanzó la presidencia de la Federación Internacional de Básquetbol (FIBA), convirtiéndose en uno de los dirigentes argentinos de mayor relevancia en la historia de este deporte.
El reconocimiento del mundo del básquet
Tras conocerse su fallecimiento, distintas instituciones y referentes expresaron su dolor y resaltaron la dimensión de su legado.
Desde el programa Encestando lo definieron como «un dirigente ejemplar» y una de las personalidades más importantes que dio el básquet tucumano al mundo.
«Gracias, Horacio, por demostrar que desde Tucumán también se puede cambiar la historia del básquet mundial», expresaron.
Por su parte, el Club Belgrano CyD manifestó: «Con profundo dolor y respeto despedimos a Horacio Muratore, un verdadero gigante y referente de nuestro deporte».
En tanto, la Asociación Tucumana de Básquet destacó que su aporte a la disciplina fue «fundamental» y aseguró que su trabajo seguirá siendo una referencia para las futuras generaciones.
La muerte de Horacio Muratore representa una pérdida significativa para el deporte argentino. Su gestión trascendió las fronteras del país y dejó una marca imborrable en el desarrollo del básquet a nivel continental y mundial.








