El Senado aprobó por unanimidad la salida del mandatario, acusado de mal desempeño de sus funciones. La Fiscalía ordenó su arresto por presuntos delitos vinculados con la crisis bancaria que afectó a millones de ahorristas. Pedro Alliana asumió la Presidencia.
Paraguay atraviesa una profunda crisis política e institucional. Este viernes, el Senado destituyó al presidente Santiago Peña mediante un juicio político y, minutos después, la Fiscalía ordenó su detención en el marco de una investigación por presuntas irregularidades relacionadas con el colapso de Ueno Bank.
La decisión de la Cámara Alta fue unánime: los 44 senadores presentes votaron a favor de remover al mandatario, mientras que un legislador estuvo ausente. Peña fue declarado culpable de mal desempeño de sus funciones y separado del cargo.
Tras la resolución parlamentaria, la Policía Nacional ejecutó una orden de detención en su domicilio de Asunción. El exmandatario quedó bajo custodia y deberá comparecer ante la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción.
La investigación también alcanza al expresidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, sobre quien pesa una orden de arresto.
Pedro Alliana asumió la Presidencia de Paraguay
Mientras se concretaba la detención de Peña, el vicepresidente Pedro Alliana juró como nuevo presidente paraguayo, en cumplimiento del mecanismo de sucesión establecido por la Constitución.
Durante la ceremonia, Alliana pidió serenidad para afrontar la crisis y aseguró que su gestión tendrá como prioridad atender a los ciudadanos perjudicados por el colapso bancario.
El nuevo mandatario prometió impulsar medidas para compensar a los ahorristas afectados y recuperar la confianza en las instituciones financieras.

El escándalo de Ueno Bank que provocó la caída de Peña
La destitución se produjo en medio de las consecuencias de la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central paraguayo, una medida que restringió el acceso a cuentas y tarjetas de casi tres millones de clientes.
La crisis generó protestas de ahorristas y fuertes cuestionamientos sobre el manejo de fondos públicos depositados en la entidad financiera.
Durante el juicio político, los legisladores denunciaron presuntas maniobras para direccionar recursos estatales hacia el banco y señalaron posibles irregularidades en los mecanismos de supervisión financiera.
Entre los organismos involucrados en las acusaciones figura el Instituto de Previsión Social (IPS), cuyos depósitos en Ueno Bank aumentaron considerablemente durante la gestión de Peña.
La Fiscalía investiga posibles delitos de lesión de confianza y otras irregularidades. Las responsabilidades penales todavía deberán determinarse en la Justicia.

El segundo presidente destituido desde el regreso de la democracia
Con esta decisión, Santiago Peña se convirtió en el segundo presidente paraguayo elegido democráticamente en ser removido mediante un juicio político desde el fin de la dictadura de Alfredo Stroessner, en 1989.
El antecedente fue el de Fernando Lugo, destituido por el Congreso en junio de 2012.
Peña había presentado su renuncia el jueves, en un intento por poner fin a la crisis política. Sin embargo, el Congreso no aceptó su dimisión y continuó con el procedimiento de destitución.
La decisión también tiene consecuencias institucionales: al haber sido removido mediante juicio político, Peña no podrá acceder a la condición de senador vitalicio que la Constitución paraguaya contempla para los expresidentes elegidos democráticamente.
Ahora, el exmandatario deberá afrontar la investigación judicial por el caso Ueno Bank, mientras el nuevo gobierno intenta contener las consecuencias económicas y políticas de una crisis que mantiene en alerta a Paraguay.






