La Cámara de Diputados respaldó por unanimidad el proceso de destitución, con 78 votos a favor. La crisis financiera de Ueno Bank provocó la salida del mandatario y abrió un escenario de incertidumbre institucional.
Paraguay atraviesa una de sus mayores crisis políticas de los últimos años. Este jueves, el presidente Santiago Peña presentó su renuncia al cargo, en medio del escándalo financiero por la intervención de Ueno Bank y una creciente presión política y social contra su gobierno.
Sin embargo, su decisión no frenó el avance del juicio político. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acusación contra el mandatario, con 78 votos a favor y ninguno en contra, y remitió el procedimiento al Senado.
La Cámara Alta deberá definir si continúa con el proceso de destitución o si se acepta la renuncia presidencial, una decisión que tendrá consecuencias políticas y jurídicas para Peña.
La crisis de Ueno Bank que precipitó la renuncia
El conflicto comenzó a profundizarse tras la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay. La entidad financiera, que contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes, quedó bajo cuestionamiento por irregularidades financieras y problemas de solvencia.
La situación provocó restricciones en el acceso a los depósitos, protestas de ahorristas y fuertes críticas hacia el Gobierno por los vínculos entre el mandatario y el grupo empresarial relacionado con el banco.
En medio de la creciente presión, Peña anunció su decisión de abandonar la Presidencia y aseguró que buscaba preservar la estabilidad institucional del país.

Diputados avanzó con el juicio político pese a la renuncia
La Cámara Baja resolvió continuar con el procedimiento constitucional previsto en el artículo 225, que contempla la destitución de las máximas autoridades del país por mal desempeño de sus funciones.
Entre los cuestionamientos formulados contra Peña figuran presuntos conflictos de intereses, decisiones vinculadas con la regulación financiera y el manejo de recursos públicos depositados en Ueno Bank.
El respaldo al juicio político incluyó a legisladores opositores y sectores del Partido Colorado, lo que evidenció la pérdida de apoyo político del mandatario.
Pedro Alliana, el posible sucesor
En caso de concretarse la salida de Peña, el vicepresidente Pedro Alliana deberá asumir la conducción del Poder Ejecutivo, conforme al mecanismo de sucesión constitucional.
Alliana es una figura de peso dentro del Partido Colorado y mantiene una estrecha relación política con el expresidente Horacio Cartes.
Mientras tanto, la atención permanece concentrada en el Senado, donde deberá definirse el desenlace de una crisis que sacudió al sistema político y financiero paraguayo.






