El movimiento se sintió en todo el territorio panameño y también en sectores de Costa Rica y Colombia. Hubo una alerta de tsunami para las costas de varios países del Pacífico, aunque posteriormente se informó que la amenaza había pasado.
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes y generó momentos de tensión, evacuaciones y daños materiales en diferentes puntos del país. Hasta el momento, las autoridades no informaron víctimas y continúan relevando las zonas afectadas.
El fuerte movimiento provocó que cientos de personas abandonaran edificios en la Ciudad de Panamá y permanecieran en las calles ante el temor de nuevas réplicas.
El presidente José Raúl Mulino pidió mantener la calma y solicitó a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, y al Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) que informaran sobre las consecuencias del fenómeno.
“No se debe utilizar lo ocurrido para generar alarmas y desorden”, expresó el mandatario.

Más de 40 réplicas después del terremoto
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) había estimado inicialmente una magnitud de 8,0, pero posteriormente corrigió el registro a 7,7.
El epicentro fue localizado a unos 10 kilómetros al suroeste de Pitaloza Arriba, cerca del extremo sur de Panamá, y a una profundidad aproximada de 10 kilómetros.
El Instituto de Geociencias de Panamá registró el terremoto a las 12.56 y detectó numerosas réplicas durante las horas posteriores.
Hasta las 15.20 se habían contabilizado más de 40 movimientos posteriores, entre ellos uno de magnitud 6,0 localizado al norte de Tonosí.
Alerta de tsunami en las costas del Pacífico
Tras el terremoto, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió inicialmente una advertencia por la posibilidad de olas peligrosas en diferentes zonas costeras.
El aviso alcanzó a Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México.
Horas después, el organismo informó que la amenaza de tsunami había pasado.
Las autoridades de El Salvador también habían emitido una alerta por una “amenaza moderada de tsunami”, ante la posibilidad de una variación del nivel del mar de hasta un metro.
Daños en edificios y rutas
Las primeras evaluaciones se concentraron especialmente en sectores de Herrera, Azuero, Veraguas y Los Santos, entre otras regiones.
Imágenes difundidas por medios locales mostraron daños en diferentes construcciones. En Penonomé, a unos 150 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá, se reportó el derrumbe de parte de un hotel.
También se registraron daños en una iglesia, grietas en otros edificios y fisuras en una ruta de la provincia de Veraguas.
“Lo sentimos con mucha fuerza, derribó cosas de la cocina, pero estamos bien, aunque muy asustados”, relató a la agencia AP Rosendo Domínguez, un hombre de 60 años residente en Herrera. “Toda la gente está afuera asustada”, agregó.
El movimiento telúrico se sintió en gran parte del territorio panameño y también en sectores de Costa Rica y Colombia.
Mientras continúan las réplicas, las autoridades mantienen los operativos de evaluación para determinar el alcance de los daños y pidieron a la población seguir las recomendaciones oficiales y mantener la calma.






