Leticia Martínez nos ofrece nueve cuentos de su cantera, de su huerta o de su cocina. Relatos breves, intensos, que forman un conjunto, un montaje curioso.
Y si recibió la distinción del Fondo Nacional de las Artes, pienso que no fue por la precisión con que retrata el deseo y su búsqueda, la proximidad de la muerte, los dolores del parto del amor, o la ruptura visceral de un matrimonio.
Pienso que fue la voz, única y múltiple, de esta narradora, la que mereció el elogio y merece hoy la atención de los que lean; una voz que nos hamaca entre el campo y la ciudad, el exceso y la ternura, el hogar y la fuga, palpitaciones de un corazón tranquilo, mientras todo se va un poco a la mierda y ella se fuma, sin apuro, el último pucho de la noche.
*Reseñas es un programa de lectura compartida y escritura en voz alta de la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, que desde hace dos años pone libros, autores e ideas en conversación con la comunidad. IG @bposvaldobayer. Esta reseña fue realizada por @tomaselsinger





