Una fuerte réplica de magnitud 5,1 volvió a sentirse este martes en Caracas y otras zonas del norte de Venezuela, en medio del operativo de rescate desplegado tras los devastadores terremotos que afectaron al país días atrás.
El nuevo movimiento sísmico generó preocupación entre la población y obligó a interrumpir momentáneamente algunas tareas de búsqueda, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando entre los escombros en procura de localizar sobrevivientes.
Según el último balance oficial, los terremotos dejaron al menos 1.450 muertos y más de 3.300 heridos, mientras miles de personas permanecen desaparecidas. Las autoridades mantienen el estado de emergencia y continúan las labores de asistencia en las zonas más afectadas.
La comunidad internacional también reforzó su apoyo. China anunció el envío de ayuda humanitaria valuada en 14,7 millones de dólares, mientras que Argentina colaboró con brigadistas especializados y perros entrenados para las tareas de búsqueda y rescate.
Los sismos principales, de magnitudes 7,2 y 7,5, fueron seguidos por unas 300 réplicas, varias de ellas de intensidad considerable, lo que dificulta el trabajo de los equipos de emergencia y mantiene en alerta a la población venezolana.








