Lionel Messi celebra este 24 de junio sus 39 años en plena competencia y con una vigencia que vuelve a sorprender al mundo del fútbol. Capitán, figura y goleador de la selección argentina, el rosarino atraviesa un presente extraordinario en el Mundial 2026, donde ya acumula cinco goles en apenas dos partidos y continúa sumando récords a una carrera que parece no tener techo.
La actuación del capitán argentino en esta Copa del Mundo volvió a colocarlo en el centro de la escena. Con el hat-trick frente a Argelia y el doblete ante Austria, Messi se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales, con 18 tantos, superando a Miroslav Klose y ampliando una marca que ya lo ubica en lo más alto del torneo.
Pero el impacto de Messi en esta edición no se explica solo por los goles. A sus 39 años, sigue siendo determinante en el juego, marca el ritmo de la Selección y compite al máximo nivel frente a futbolistas que podrían ser sus hijos futbolísticos. En un Mundial repleto de figuras jóvenes, el capitán argentino demuestra que su talento, lectura del juego y jerarquía siguen intactos.
Además de su récord goleador, Messi ya es el futbolista con más partidos disputados en la historia de los Mundiales, con 28 presencias en seis ediciones distintas: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos-México-Canadá 2026. También lidera el ranking de victorias en Copas del Mundo y continúa ampliando su legado como uno de los grandes emblemas del torneo.
En clave argentina, su dominio también es contundente. Es el máximo goleador nacional en la historia de los Mundiales, muy por encima de Gabriel Batistuta, y el jugador albiceleste con más presencias y más partidos como capitán en la competencia.
Mientras el Mundial avanza, Messi sigue sumando capítulos a una carrera irrepetible. Ya no se trata solo de los títulos, de los récords o de la comparación con otras generaciones. A los 39, el rosarino mantiene intacta su capacidad de decidir partidos, emocionar a los hinchas y sostener a la Argentina en la pelea grande. En un fútbol cada vez más vertiginoso, su permanencia en la elite es una rareza que también explica por qué su figura sigue despertando admiración en todo el planeta.













