Atlético Tucumán protagonizó una de las grandes sorpresas del cierre del Torneo Apertura al vencer como visitante a River Plate en el estadio Monumental. Con un gol de Renzo Tesuri, el “Decano” logró una victoria inédita en ese escenario en Primera División y cortó una racha de 464 días sin ganar fuera de casa.
El equipo dirigido por Julio César Falcioni encontró en este partido la oportunidad de revertir una campaña irregular y lo hizo con una actuación sólida, inteligente y efectiva ante un rival que mostró una versión deslucida.
Un golpe histórico en Núñez
River salió a la cancha sin la presión del resultado, ya con su posición asegurada en la tabla, mientras que Atlético entendió que tenía una ocasión única para dar el golpe. Esa diferencia de contextos se trasladó al desarrollo del juego.
Tras un inicio en el que el local insinuó algo más de protagonismo, el conjunto tucumano fue ganando confianza. Una jugada anulada por fuera de juego —con participación de Leandro Díaz— fue el primer aviso claro de lo que vendría.
Minutos después, Atlético volvió a atacar con decisión y encontró el premio: una acción ofensiva bien construida terminó con Tesuri definiendo para el 1-0 que quedaría en la historia del club.
Un equipo sólido y un rival sin respuestas
A partir de la ventaja, el “Decano” se mostró ordenado, compacto y con una idea clara: ceder la pelota, cerrar espacios y aprovechar los errores del rival.
River, con un equipo alternativo dispuesto por Eduardo Coudet, nunca logró imponer condiciones. Más allá de algunas aproximaciones —incluido un remate de Agustín Ruberto y una chance clara de Ian Subiabre—, el conjunto local evidenció falta de precisión y profundidad.
En el complemento, los cambios introducidos por el entrenador millonario buscaron torcer la historia, pero Atlético sostuvo su planteo con disciplina y eficacia. Incluso, en los minutos finales, el equipo tucumano tuvo oportunidades para ampliar la diferencia.
Un cierre con sabor a hazaña
El pitazo final desató el festejo de los jugadores visitantes, que celebraron un triunfo tan trabajado como significativo. En contraste, el público de River despidió a su equipo con silbidos, reflejo del malestar por el rendimiento.
Para Atlético Tucumán, la victoria no solo significó cortar una extensa racha sin triunfos como visitante, sino también escribir una página histórica al imponerse por primera vez en el Monumental.
Más allá de la irregularidad del torneo, el “Decano” cerró el Apertura con un resultado que puede marcar un punto de inflexión de cara a lo que viene.








