El conflicto en el organismo encargado de los pronósticos oficiales del país escaló en las últimas horas tras la confirmación de una tanda de despidos que afecta a 140 trabajadores. La medida ya generó una fuerte reacción sindical y podría derivar en la paralización de la actividad aerocomercial durante varias horas.
Desde la representación gremial de ATE dentro del SMN anticiparon un paro activo para el viernes 24 de abril. Según indicaron, la protesta implicaría la suspensión de tareas no esenciales y podría interrumpir despegues y aterrizajes en los aeropuertos del país entre las 5 y el mediodía, con excepción de vuelos sanitarios o humanitarios.
El rol del organismo es clave en este esquema, ya que sus informes meteorológicos son indispensables para autorizar operaciones aéreas.
Un ajuste que podría profundizarse
La desvinculación de personal comenzó esta semana y, según trascendió, podría no ser la única etapa del recorte. Fuentes internas advierten que el número de trabajadores afectados podría ampliarse hasta alcanzar unos 240 sobre una planta total cercana a los mil empleados.
De concretarse ese escenario, el impacto sería significativo, especialmente entre el personal civil, que constituye la mayor parte del organismo.
El proceso forma parte de una política de reorganización impulsada por el Ministerio de Defensa junto al Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Sin embargo, en esta primera fase, la principal herramienta aplicada fue la reducción de puestos de trabajo.
Modalidades precarias y sin indemnización
Gran parte de los trabajadores alcanzados por la medida estaban contratados bajo esquemas temporarios —como el artículo 9—, una modalidad frecuente en la administración pública. Según denunciaron desde el sector, estas condiciones no contemplan indemnización ante la finalización del vínculo laboral.
Además, se suma la incertidumbre de empleados próximos a la jubilación, quienes aseguran estar incluidos en futuras etapas del ajuste.
Preocupación por el impacto en los pronósticos
Más allá del conflicto laboral, especialistas del propio organismo advierten sobre posibles consecuencias en la calidad de los servicios. El recorte afecta especialmente a observadores meteorológicos, responsables de recolectar datos en las más de 100 estaciones distribuidas en el país.
Estas mediciones son fundamentales para elaborar pronósticos confiables y alertas tempranas ante fenómenos extremos.
Aunque desde el ámbito oficial se plantea la incorporación de tecnología para compensar la reducción de personal, técnicos del SMN señalan que la cobertura actual de estaciones automáticas es insuficiente y que los equipos más económicos presentan fallas con mayor frecuencia.
“Menos datos implican menor precisión”, explican desde el sector, al describir el sistema como una red donde cada punto de información resulta clave para construir un panorama climático confiable.
Un sistema en tensión
El organismo ya venía registrando una reducción de personal en los últimos meses, con más de 200 salidas desde el inicio de la actual gestión. En paralelo, informes previos indicaban que la dotación óptima superaba los 1.100 trabajadores, cifra que ahora queda aún más lejos.
En este contexto, el paro anunciado no solo refleja el conflicto laboral, sino también abre interrogantes sobre la capacidad operativa del sistema meteorológico argentino en un escenario de creciente complejidad climática.








