Atlético Tucumán dejó pasar otra oportunidad para cortar su larga sequía como visitante y terminó perdiendo 2-1 frente a Rosario Central en el Gigante de Arroyito.
El equipo de Julio César Falcioni mostró momentos de buen juego, pero volvió a tropezar con un problema recurrente: la falta de eficacia en los momentos clave.
El inicio del partido parecía ofrecer un escenario favorable para el “Decano”. A los 11 minutos, Luis Ingolotti se convirtió en figura al contener un penal ejecutado por Alejo Véliz y quedarse también con el rebote, lo que generó expectativas de un resultado distinto.
Tras esa jugada, Atlético tuvo varias oportunidades para ponerse en ventaja, pero no logró concretarlas. Incluso un remate de Nicolás Laméndola se estrelló en el travesaño, reflejando la falta de precisión en el último tramo de la cancha.
Con el correr de los minutos, el conjunto local reaccionó. A pesar de no contar con Ángel Di María, Rosario Central encontró en Jaminton Campaz a su principal generador de juego. El colombiano asistió en dos ocasiones a Véliz, quien marcó por duplicado y fue determinante para el triunfo del “Canalla”.
Atlético logró empatar transitoriamente gracias a Leandro Díaz, que aprovechó una falla defensiva para poner el 1-1 antes del descanso. Sin embargo, en el complemento, el partido se volvió abierto y cambiante, con situaciones para ambos lados.
El “Decano” volvió a tener chances claras, pero nuevamente falló en la definición. Esa falta de contundencia terminó siendo decisiva, ya que Central golpeó en el momento justo para sellar el 2-1 definitivo.
Más allá del esfuerzo y algunos pasajes positivos, Atlético volvió a quedarse con las manos vacías fuera de Tucumán. La derrota no solo suma en la tabla, sino que profundiza una racha negativa que sigue sin encontrar final y que condiciona el presente del equipo.








