Se acabó la pesadilla. En una noche donde los nervios pesaban más que la pelota, el Atlético Tucumán de Julio César Falcioni dio una muestra de carácter, venció 1-0 a Gimnasia de La Plata y cortó una racha negativa ante el «Lobo» que parecía no tener fin. Con un planteo inteligente y los dientes apretados, el «Decano» regaló a su gente el desahogo que tanto buscaba en este 2026.
El «Factor Clever»: Héroe en las dos áreas
Si hubo un nombre que se llevó todas las miradas fue el de Clever Ferreira. El paraguayo no solo anotó el gol del triunfo, sino que se convirtió en el pulmón del equipo cuando las papas quemaban.
En el minuto 12, el córner preciso de Franco Nicola y cabezazo implacable de Ferreira para el 1-0. Segundos después de festejar su tercer gol con la celeste y blanca, estaba en su propia área sacando un remate que pedía red.
«Veníamos trabajando para esto y pudimos darle una alegría a nuestra gente», declaró el defensor tras el pitazo final.
El pizarrón de Falcioni: 4-2-3-1 y pura actitud
El «Emperador» metió mano en el equipo titular con tres regresos clave (Leandro Díaz, Laméndola y Galván) y la apuesta le salió redonda durante la mayor parte del encuentro.
Fiel al estilo de su entrenador, Atlético supo retroceder cuando Gimnasia se vino encima en el complemento. El «Lobo» terminó desquiciado (amonestaron hasta a su DT, Zaniratto), pero tuvo la más clara en los pies de Silva Torrejón, quien increíblemente definió por arriba del travesaño.
El cierre fue puro nervio. El debut de Leonel Vega y el ingreso de Gianluca Ferrari sirvieron para blindar el resultado mientras el Monumental era una caldera de ansiedad contenida.








