La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo y peligroso pico este viernes 20 de marzo de 2026. Un proyectil lanzado desde Irán impactó en la Ciudad Vieja de Jerusalén, una de las zonas con mayor carga religiosa y simbólica del planeta. El impacto ocurrió en las inmediaciones del Barrio Judío, a escasos 350 metros del Monte del Templo (Haram al-Sharif).
Detalles del impacto y daños
Afortunadamente, y pese a la densidad poblacional del área, no se reportaron víctimas fatales ni heridos de gravedad. El escenario tras el ataque se resume en:
- Punto de impacto: Un estacionamiento ubicado entre los barrios judío y armenio.
- Daños materiales: Se originó un cráter de proporciones considerables y daños en vehículos e infraestructura cercana.
- Operativo de seguridad: La policía israelí mantiene bloqueados los accesos a la Ciudad Vieja mientras especialistas analizan fragmentos del misil y restos de los interceptores del sistema de defensa.
El factor político: Trump vs. la OTAN
El ataque se produce en un contexto de hostilidad abierta. Desde Washington, el presidente Donald Trump utilizó sus redes sociales para lanzar una durísima crítica hacia sus aliados europeos por la situación en el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo donde hoy se libra una batalla clave por el crudo.
«¡Sin EE. UU., la OTAN es un tigre de papel! No quisieron unirse a la lucha para detener a un Irán nuclear… Son unos cobardes, ¡y lo recordaremos!», sentenció Trump en Truth Social.
El mandatario estadounidense reclama que los países de la OTAN no colaboran en las maniobras militares para reabrir el estrecho, a pesar de que sus economías sufren directamente el alza de precios.








