En un movimiento clave para la reorganización del equipo de gobierno, el presidente Javier Milei oficializó la designación de Juan Bautista Mahiques como el nuevo ministro de Justicia de la Nación. El exfiscal general de la Ciudad de Buenos Aires llega para ocupar el lugar de Mariano Cúneo Libarona.
Los pilares del «Plan Mahiques»
Tras confirmarse su nombramiento, el flamante ministro utilizó sus redes sociales para delinear lo que será su impronta al frente de la cartera. Sus definiciones apuntan a una transformación del servicio de justicia basada en tres ejes:
- Independencia y Agilidad: Prometió un Poder Judicial alejado de las «disputas políticas» y centrado en la resolución rápida de los conflictos.
- Seguridad Jurídica y Economía: Vinculó directamente la solidez del sistema judicial con la capacidad del país para atraer inversiones. «Sin justicia no hay futuro posible», sentenció.
- Protección a la Víctima: Aseguró que su gestión no confundirá las garantías procesales con la impunidad, priorizando los derechos de quienes sufren el delito.
El equipo: Mahiques no llega solo. Se confirmó que Santiago Viola lo acompañará como Secretario de Justicia, ocupando el segundo lugar en la estructura del ministerio.
El factor Karina Milei
Un detalle no menor en la llegada de Mahiques fue su agradecimiento explícito a Karina Milei, Secretaria General de la Presidencia. El ministro elogió su labor en la conducción del equipo político del oficialismo, evidenciando que su desembarco en el Gabinete cuenta con el aval directo del círculo de confianza más estrecho del Presidente.
Reacción inmediata: La sombra de Lago Escondido
La designación no tardó en generar un fuerte rechazo en los bloques opositores, principalmente en Unión por la Patria y la Coalición Cívica. El foco de las críticas se centró en los antecedentes del nuevo ministro.
Legisladores de la oposición recordaron el polémico viaje de 2022 a la estancia de Joe Lewis, donde Mahiques participó junto a jueces y empresarios. «Los nombres hablan por su pasado», señaló la diputada Mónica Frade.
Su linaje judicial (hijo del juez Carlos Mahiques) y su relación con el mundo del fútbol (vínculo previo con la AFA de «Chiqui» Tapia) también fueron puestos bajo la lupa, cuestionando su capacidad para ejercer una gestión «imparcial».








