En una movida política de último minuto, la Casa Rosada logró evitar una foto de debilidad. La reunión de gobernadores prevista para este mediodía del miércoles 4 de febrero de 2026 en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) fue suspendida tras una intensa ronda de llamados encabezada por el ministro del Interior, Diego Santilli.
El objetivo del encuentro era unificar reclamos contra el capítulo fiscal de la reforma laboral, específicamente por la baja en la recaudación que generaría el recorte en el Impuesto a las Ganancias para empresas.
La «operación desactivación» de Santilli
Para evitar que el Senado reciba una señal de fractura federal, el ministro del Interior se puso el traje de negociador y llamó personalmente a los mandatarios que orbitan entre el peronismo dialoguista y el PRO.
¿Quiénes dieron marcha atrás?
- Osvaldo Jaldo (Tucumán)
- Raúl Jalil (Catamarca)
- Ignacio Torres (Chubut)
- Gustavo Sáenz (Salta)
Previamente, figuras de peso como Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Martín Llaryora (Córdoba) ya habían avisado que participarían de este encuentro.
El nudo del conflicto: Las arcas provinciales
El malestar de los gobernadores no es ideológico, sino contable. El proyecto de Javier Milei propone reducir las alícuotas de Ganancias para las sociedades, lo que impacta directamente en la coparticipación que reciben las provincias.
Los «fieles» a la reforma
Mientras un sector dudaba, el bloque de gobernadores aliados trabajó activamente para que la reunión no sucediera. Mandatarios como Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco) mantienen su apoyo irrestricto al proyecto oficial, apostando a que la reactivación económica compense a largo plazo la baja impositiva.
¿Qué significa esto para la Ley?
La suspensión de la cumbre es un triunfo táctico para La Libertad Avanza. Sin un frente unido de gobernadores, el oficialismo tiene el camino más despejado para seguir negociando los votos en el Senado de manera individual, evitando que las exigencias fiscales se conviertan en un obstáculo insalvable para la reforma laboral.








